La mayoría de las personas suelen apenarse cuando se ve en fotografías antiguas, sobre todo cuando estas corresponden a su adolescencia, periodo de la vida donde más pinches nos vemos: Tenemos acné, el cuerpo desproporcionado, hablamos con gallos, ninguna ropa nos va bien, etc.

Sin embargo, hay seres tocados por los ángeles que toda su vida lucen bien. Un ejemplo de esto es el

Pedrito Fernández, que nunca cambió y que por décadas ha sido el responsable de los suspiros de miles de muchachas.

Aquí, para deleite de nuestras lectoras, una muestra de la evolución de este ídolo de multitudes:

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Pero bueno, no estamos aquí para hablar del Pedrito Fernández, sino de otra figura que siempre lució bella: Marilyn Monroe.

Normalmente recordamos a esta estrella como una mujer llena de glamour y con una belleza y porte pocas veces igualada.

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Sin embargo, pocas veces la hemos visto cómo era antes de la fama, hasta que surgió una foto donde podemos ver a Norma Jean Baker Morteson (verdadero nombre de Marilyn) a los 14 años de edad, cuando trabajaba en una fábrica en Los Ángeles.

La foto fue tomada en 1940 por medio de un fotomatón, que es una cabina de fotografías instantáneas que en ese entonces era algo modernísimo y que ahora solamente se usa en las bodas locochonas.

Podría decirse que el fotomatón hoy ha sido suplantado por las cámaras de los smartphones.

Aquí la foto en donde esta futura estrella viste un sombrero y una camisa de cuadros típica de esa época.

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La verdad ya desde entonces estaba bien guapetona.

Esta foto permaneció extraviada por años hasta que uno de los parientes de Marilyn la recibió como regalo. Ahora, esta imagen será subastada en Nueva York el próximo fin de semana por medio de las Swann Galleries. Se cree que podría alcanzar un precio cercano a los 12,000 dólares.

Si no saben en qué gastar su aguinaldo millonario, aquí hay una opción.

*** Vía Hoy Cinema