Seeee, muy ruidosa la presión preventiva contra Rosario Robles… pero un asunto en el que las autoridades llevan rato haciéndose bien güeyes es la detención del exgobernador de Puebla, Mario Marín.

“Ohhhhhhhh, pues es que no lo encuentran”, dirán muchos, pero cuál… según la periodista Lydia Cacho, la Fiscalía General de la República (FGR) desde hace tres meses tiene el dato de dónde se puede localizar al Gober Precioso, nomás que no le ha echado ganas (o no ha querido) detenerlo. La posible “justificación”: el fulano tiene protección de parte de políticos y policía local de Puebla.

El señalamiento de Lydia Cacho llega luego de que diferentes medios dieron a conocer que recientemente Mario Marín ha sido visto en Puebla. De acuerdo con el sitio Página Negra, el exmandatario priista asistió a una fiesta ofrecida por el empresario Rafael Forcelledo Caram, “quien lo agasajó con carnes asadas y música de banda”, esto el pasado 28 de julio en el Rancho “El Pastor”, ubicado en Solares de Tenextepec, municipio de Atlixco.

Por otra parte, habitantes de Santa María Nativitas Cuautempan, junta auxiliar del municipio de Coyotepec, señalan que Marín se esconde en dicha localidad de la Sierra Mixteca. Cabe señalar que Coyotepec es la tierra que (por desgracia) hace 65 años vio nacer al Gober Precioso.

FOTO: FRANCISCO GUASCO/CUARTOSCURO.COM

¿Una botella bellísima de un coñac pa’l héroe que detenga a Mario Marín?

Pos no estaría mal… pese a que desde abril pasado el exgober de Puebla tiene orden de aprehensión, hasta el momento como que otros asuntos han ocupado a las autoridades. Recordemos que Marín es acusado de tortura en contra de la periodista Lydia Cacho, la cual habría ordenado cuando todavía era titular del Ejecutivo en Puebla.

Además de Marín, la orden de aprehensión girada en el Primer Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo Distrito con sede en Cancún, Quintana Roo, incluye al empresario Kamel Nacif; al ex director de la Policía Judicial, Hugo Adolfo Karam y al ex comandante, Juan Sánchez Moreno.

Además de sucuestro y tortura en su contra, Lydia Cacho recuerda que Mario Marín es acusado de  pederastia, colusión de servidores públicos, trata de personas para fines de explotación sexual... y, pese a ello, la Fiscalía nomás no se mueve para su detención… y, pa’ acabarla de amolar, aunque las autoridades saben que Cacho ha sido blanco de amenazas, decidieron retirarle la vigilancia policial que tenía… con muy mal tino, ya que fue un día antes de que entraran a robar a su casa material periodístico y equipo con el que trabaja.