La violencia mexicana sigue haciéndose presente. En las primeras horas de este jueves, 11 de julio, una grupo de 11 policías estatales fue emboscado por un comando armado en el municipio de Mezquital en Durango. En el ataque perdieron la vida dos oficiales y otros cuatro quedaron heridos.

Los policías estatales atacados —que viajaban en dos unidades— estaban haciendo sus rondines habituales por la zona.

En una conferencia de prensa, el gobernador de Durango, José Aispuro, detalló que la emboscada sucedió a las 2 de la mañana a la altura de la comunidad de Pata de Gallo, mientras los policías estatales hacían su recorrido entre San Francisco Ocotán y la localidad de La Guajolota. 

“Tenemos ubicados la presencia de dos grupos básicamente que están en esa región, era un solo grupo, se escindió, pero son los que creemos que pueden ser los responsables de esto”, explicaba el mandatario estatal mientras admitía que no hay personas detenidas por el ataque a pesar de que elementos del Ejército Nacional, de la Policía Federal, de la Guardia Nacional y de la Policía Estatal están trabajando en las investigaciones.

“No fue una agresión de población, de la gente buena, de la gente que se dedica a trabajar, esta fue de quienes precisamente ven afectados sus intereses y ante eso actúan de manera cobarde”, sentenció el gobernador.

Al momento, los cinco elementos que salieron ilesos de la emboscada en Durango están siendo interrogados por la Fiscalía y los cuatro policías que resultaron heridos ya fueron atendidos. Los dos policías que fueron asesinados en el ataque ya fueron identificados como Othoniel Almanza Olvera y José Cruz González.