Después de una larga audiencia, finalmente la extitular de la Sedesol y la Sedatu, Rosario Robles, fue vinculada a proceso y como bien dicen ‘si me hundo yo nos hundimos todos‘, en el caso ya salieron embarrados el expresidente Enrique Peña Nieto y el extitular de Sedesol, José Antonio Meade.

La estrategia de la defensa de Robles fue demostrar que al tener conocimiento de las irregularidades en las Secretarías, ella sí lo informó a su superior (EPN) y a Meade.

Casualmente este martes, José Antonio Meade y José Antonio González Anaya se hicieron un tiempito para desayunar en Palacio Nacional…. baia baia.

¿De qué hablaron? No sabemos pero salta que la reunión se celebre unas horas después de que el juez en el caso de Chayito Robles pidiera aclarar si Enrique Peña Nieto sabía o no de las irregularidades.

Pero resulta que, aunque varios medios aseguraron que la desayunada había sido con el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, éste último funcionario afirmó al salir de Palacio Nacional que no había hablado ni con Meade ni con Anaya y que “seguramente fueron a hablar entre ellos”.

¿Hola Dios, soy yo de nuevo? 

De acuerdo con los reportes, la defensa de Robles entregó al juez una entrevista a su clienta en la que asegura haber informado a EPN de las auditorías e irregularidades que fueron detectadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en la Sedesol y la Sedatu.

Elecciones 2018 PRI Meade

Foto de portada: @EPN

Además que relevarla Meade, éste también sabía de los pliegos de observación que estaban pendientes por aclarar.

Foto destacada: @Jannet_LP vía Milenio