Mercado Roma vs. Mercado Coyoacán

¿Cocina pirrurris vs. cocina popular?

Los mercados de comida son una buena idea. La verdad no quisiera vivir junto a alguno de ellos, porque el ruido que ocasionan y el caos vial que suponen, es de locos. Si los visitas, no hay duda de que ofrecen grandes atractivos. Ninguno de los dos son sitios cómodos, y habrás de compartir espacios y tropezones, alguno que otro empujón a la hora de pasar, y como todo el mundo va en “Babia”, quizá hasta algún codazo de refilón. El de ricachones tiene un área para sentarte, pero las señoras gordas siempre llegan a hacer apartados. No alcanzan. En el popular el espacio es limitado, y si se llena, hay que estar a las vivas para ganar lugar.

¿Cuál es el atractivo?

El ambiente, el jolgorio, la variedad de la oferta; el que se te vaya la vista y se te agüe la boca de sólo ver. El atractivo más grande es que vas de fiesta, de fiesta de tu paladar y tus sentidos.

Mercado Roma

La novedad en esta ciudad es el Mercado Roma, ubicado en la calle Querétaro, en la Roma. Concentra 59 puestos de comida y productos de mucho nivel para llevar a casa. Un 20% de los puestos de comida se sustentan en la fama y la fortuna de reconocidos chefs de Pedigree: Ricardo Muñoz Zurita, Vicente Torres, Pablo San Román, Edgar Nuñez, Daniel Ovadía, Zahie Téllez, etcétera.

Taco de Lech¢n  en Mercado Roma-1

Una incursión en este mercado supone encontrarte con la gente más pirrurris del planeta, mucha lana, mucha pose y mucho lujo; pero también chicas hermosas y turistas. Se vuelve familiar los fines de semana.

La oferta es tan grande, que aún yendo con plata, después del tercer puesto ya te llenaste. Y hay desde gorditas de chicharrón ($30), quesadillas (30) y pozole mini ($50) bien preparado; tortas de milanesa o berenjena, bacalao o combinadas (de 65 en adelante), hasta las tapas de foie gras ($150) más finas que hayas probado y tacos ($50) de una carne que dicen que es wagyu, pero yo investigué y no lo es. Hamburguesas y jugos nutritivos; churros con chocolate; pasteles de todo; paletas heladas de chupe; cortes finos de carne gringa o mexicana; una barra de mar que incita; los chocolates de Bo! que tanto promueven y empalagan; flores, quesos, jamones, semillas, panadería, latería y hasta hierbas pa formar el huerto caserón. Además hay tragos y de varias cosas, desde cervezas artesanales, cocteles, vino y demás, hasta aguas frescas, chocolate de agua y mucho té.

Tortas en MERCADO ROMA

Se puede visitar Mercado Roma con un presupuesto limitado, por ejemplo, con 100 pesos, y refinarse un delicioso pozole de Platos de Cuchara con refresco y tostadas con crema; o hincarle el diente a una serie de tapas sofisticadas que, con todo y vino te pelarán hasta 1,500 pesos. Si no llevas la cartera llena, mejor ahorra.

El lugar es una imitación muy mexicanizada de famosos mercados de Nueva York y Madrid, Londres y Ámsterdam, que fue pensada para consumidores de nivel social alto y sostenible. Los que como yo, llegamos de visita, admiramos más de lo que compramos.

Higo en DO Roma

Te recomendamos un puesto caro, uno guapo y otro barato en ese orden: Hamar (en el primer piso); Oli de Vicente Torres y Platos de Cuchara.

Mercado de comida de Coyoacán

Va para 50 años y es una de las locaciones de cocina tradicional y de fritangas clásicas en Coyoacán. Le dicen cariñosamente “el mercado de antojitos”, y no hay duda que es un sitio consagrado casi al 100% a rendir culto a la vitamina T. Aquí el hambre se ajusta al presupuesto que generalmente no es muy alto y se come bien.

Son menos locales que en Mercado Roma pero lo que degustas es un poema fabricado en torno al maíz. De verdad que desde que llegas y te encuentras al puesto de tostadas a la izquierda, con esos enormes monstruos de maíz frito que se llenan de pata y tinga de pollo, el mundo es otro. Baratas y sabrosas, llenadoras y adictivas, pero no menos que las quesadillas que se encuentran en el puesto de al lado, que son además, uno de los atractivos principales.

Quesadilla Mercado COYOACAN

Este conjunto de locales, situado a media cuadra del Jardín Hidalgo, son un resumen de antojitos mexicanos y alguno importado como los hot cakes, donde presumen poder hacerte la figura que quieras, pero antes exigen el pago pues afirman, no es un show para mirones codos.

Al centro los esquites y los elotes tostados de admirables dimensiones. También en medio se ubica uno de los sitios de pozole más deliciosos que conozco en el sur de la ciudad. Pide el chico, pero que te lo sirvan con cachete, papada y maciza. Es realmente un pecado y un placer erótico saborear uno de estos platones codo a codo con el vecino. Aaah porque eso sí, ningún mercado es cómodo, te sientas en el espacio que se desocupa y dejan caliente, además hay que soportar al vecino y a los hijos del vecino. Por otro lado, el público va a lo que va, sin buscar lucimiento alguno y esto lo hace un sitio de culto, al que se le guarda cariño y complicidad.

Pozole Mercado COYOACAN

Con sus flautas, sus tortas, sus pambazos, sus diversas quesadillas, gorditas y cuanto se acumule en tu memoria, este mercado a mí me llena cualquier hueco de apetito y antojo.

Pambazo en Mercado COYOACAN

Nuestros favoritos: el puesto de pozoles, el de quesadillas y el de tostadas.

MERCADO COYOACAN

¿Veredicto final?

Por: César Calderón
Twitter: @deGourmand
Facebook: Gourmand
Instagram: Degourmand