México ocupa el primer lugar —¿o el último?— en embarazos juveniles entre todos los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). De hecho, la situación es tan generalizada que una de cada 10 mujeres adolescentes ha tenido un hijo.

¿Las razones? Son muchas, aunque una es la falta de protección: solo el 34% de las personas utilizó algún método anticonceptivo en su primer relación sexual.

En un comunicado oficial, la coordinadora del Programa de Prevención de Embarazo en Adolescentes de la Facultad de Medicina de la UNAM, Mónica Beatriz Aburto Arciniega, advirtió sobre la situación actual de los embarazos adolescentes.

Aburto Arciniega hizo énfasis en que los motivos detrás de los embarazos juveniles dependen de la edad. Por ejemplo, explicó que las primeras reacciones ante las embarazadas de 10 a 13 años está la depresión y el aislamiento. “En muchas ocasiones son casos de violencia sexual”, comenta. La especialista cita al tabaquismo, las conductas de riesgo, la baja escolaridad, el abandono escolar y la pobreza como las causas regularmente asociadas.

¿Y los anticonceptivos?

Entre la prisa, la hormona y falta de educación sexual en los adolescentes, el uso de anticonceptivos en México no es muy eficiente que digamos. Por ejemplo, Aburto Arciniega cuenta que las pastillas anticonceptivas son el método más conocido entre los jóvenes; sin embargo, el 73% no tiene idea de cómo usarlas. 

“El condón masculino es el segundo más conocido y es menor el porcentaje de mujeres que no sabe cómo utilizarlo (12.7 por ciento). Las inyecciones son el tercer método conocido, pero una tercera parte de las jóvenes (35 por ciento) desconoce su forma de uso. El DIU es el cuarto, pero requiere acudir al centro de salud, y 14.7 por ciento de las usuarias desconoce cómo usarlo”, explica la especialista de la UNAM.