El automovilismo estuvo marcado este fin de semana por el accidente que sufrió Jules Bianchi en el Gran Premio de Japón, situación que se repitió en un rally en Italia que no estuvo exento de un accidente que pudo terminar en tragedia.

Mientras se corría el Jolly Rally en Valle d’Aosta, Italia, Pietro Scavone conducía un Renault Clio

y al entrar a una curva perdió el control del mismo, salió de la carretera y ahí comenzaron los segundos más lentos que alguien puede vivir.

En este tipo de carreras la gente esta a las orillas de la carretera para apreciar con detalle lo que sucede durante la carrera, aunque a veces esto es contraproducente. Justo esta posición “de honor” hizo vivir a una familia el peor momento de sus vidas.

Y es que cuando el piloto perdió el control del auto, comenzó a dar vueltas y como si se tratara de una escenas de película perfectamente bien hecha, simplemente el auto pasó a unos centímetros de ellos.

¡Microinfarto!

Luego de este tremendo susto, uno de los espectadores fue trasladado al hospital con algunas conmociones debido a su rápida reacción y caída al suelo, mientras que una de las mujeres fue atendida en el lugar luego de presentarse en estado de shock.

A esto le llamamos suerte…