Y en su gustada sección “Soluciones brgs”, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no sólo despachó (cof, según él, cof) a los que critican sus políticas migratorias, sino que hasta ofreció una salida al problema que se vive en la frontera México-Estados Unidos.

Pero vamos por partes. Este martes, se dio a conocer un informe de la Inspección General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en el cual se confirmó lo antes denunciado por grupos de abogados y congresistas demócratas: las condiciones en las que se mantiene en detención a migrantes que buscan llegar a Estados Unidos son de alarma y requieren acciones inmediatas.

Foto: DHS

Hemos observado un hacinamiento grave y detención prolongada de menores inmigrantes no acompañados, familias y adultos solos”, señala dicho informe, el cual se enfocó en los centros de detención ubicados en la zona de Rio Grande, al sur y este de Texas. Es esta región, la patrulla fronteriza había ejecutado 8 mil migrantes, esto sólo en la semana del 10 de junio.

De esas personas detenidas, 3 mil 400 pasaron más de 72 horas bajo arresto, que es el límite legal para procesar las solicitudes de asilo… y cerca de mil 500 pasaron en custodia más de 10 días. Toda una “bomba de tiempo”, advirtió uno de los mandos entrevistado para la realización de este informe.

Pero las violaciones a los plazos establecidos para mantener bajo resguardo a los migrantes es sólo uno de los detalles detectados en los centros de detención. Quizás lo más alarmante fueron las condiciones en las que las personas eran hacinadas en las celdas. Incluso durmiendo en el suelo, cubriéndose sólo con una manta de mylar.

Pero bueno, todo eso tiene solución… o más o menos. En lugar de comprometerse con el respeto a los derechos humanos, el presidente Donald Trump ofreció una salida más rápida y menos costosa: “no vengan”… y ya, si se avientan el tiro de irse a probar suerte a Estados Unidos y son detenidos, no tienen mucho de qué quejarse: viven en mejores condiciones de las que tienen en su país, aseguró el republicano.

“El problema son las leyes migratorias de los demócratas, que podrían arreglarse fácilmente. Gran trabajo de la patrulla, sobre todo. Muchos de esos inmigrantes ilegales están viviendo mucho mejor ahora que en el sitio de donde vienen, y en condiciones más seguras“, dijo el norteamericano en su cuenta Twitter. “Digan a los migrantes que vengan de forma legal y, con suerte, a través de un sistema basado en el mérito“, remató el güey este… que, aunque a muchos les pueda sorprender, tuvo apoyo de varios internautas. Así que ya sólo podemos decir: “ya llévanos, diosito”.