A dos meses de la entrada de la Caravana Migrante en la frontera sur de nuestro país, el panorama con respecto a la política migratoria de Donald Trump no ha cambiado. De hecho, Estados Unidos dio a conocer que regresará a un grupo de 20 personas, pues sus solicitudes de asilo fueron rechazadas.

¿Y luego? De acuerdo con el gobierno de Trump, los migrantes serán remitidos a la garita de San Ysidro —en una acción que se prevé no será la única— y, finalmente, México aceptará a este grupo sólo por razones humanitarias y en rechazo a convertirse en un Tercer País Seguro.

¿Qué es un Tercer País Seguro?

A todo todo esto, ser un tercer país seguro implica adquirir responsabilidades migratorias y jurídicas de los migrantes que han sido rechazados por la nación a la que solicitaron refugio.

Esta figura se deriva de acuerdos que se han llevado a cabo en la Unión Europea y Canadá.

Pero México ha dicho que NO, pues nuestro país tomaría un compromiso vinculante para procesar en nuestro territorio a todas las solicitudes de asilo destinadas a Estados Unidos y tomaría responsabilidad por los migrantes centroamericanos.

¿Qué sigue?

Por lo pronto, el Gobierno mexicano ha dicho que respetará los derechos de los migrantes, no coincide con la decisión “unilateral” de Estados Unidos y no aceptará a niños que no estén acompañados en este procesos, ni a personas con problemas de salud.

Y, por último, la decisión de ubicar y comenzar el regreso de los migrantes será decisión de Estados Unidos. De nueva cuenta, nuestro país , respetará la presencia de los centroamericanos en el país si estos cuentan con su visa migratoria.