Desde hace 11 años que los pioneros del Metal Industrial no se presentaban en México. Cada indicio de lo podía indicar su regreso era motivo de gran alboroto en el mundo digital. Hasta que se confirmó la noticia y llegó la fecha marcada.

En las inmediaciones del Circo Volador rondaban las legiones oscuras que poco a poco fueron ingresando al recinto y cubriéndolo todo de una gruesa capa oscura, pues todos vestían de riguroso color negro como marcaba la etiqueta. Sobre el escenario ya aguardaba el equipo de audio, la batería de doble bombo con los logos de Ministry y un pedestal de microfono en el que se hallaba montado un esqueleto alado.

En punto de las 9 de la noche, las luces se apagaron y la pantalla al fondo se encendió, dejando ver un collage de imagenes amorfas. Uno a uno fueron saliendo al escenario los integrantes de la banda. Aaron Rossi en la batería salió en primer lugar, seguido John Bechdel en los teclados y los guitarristas Sin Quirin y César Soto, proveniente de los Pissing Razors. Al bajo venía ni más ni menos que Tony Campos, conocido de nosotros con Soulfly, Asesino, Prong y más. La mente diabólica detrás de Ministry, Al Jourgensen, apareció empuñando un bastón y caminando a paso lento, como burlándose de su propia edad, o de aquellos que a los 56 años ya lo consideran un vejestorio.

De inmediato es notorio que estamos ante un concierto de alta calidad en cuanto a su producción. El audio es fantástico, no al nivel del que atestiguamos con Neurosis, pero sí cercano. El señor Rossi se convertirá en una caja de ritmos humana en perfecta fusión con su contraparte digital. Así ocurre durante temas como “Perma War”, “Rio Grande Blood”, “Señor Peligro” y “Lies, Lies, Lies”.

Los visuales también son parte integral del show. En pantalla se ven imágenes de noticieros, personajes como George W. Bush, Barack Obama y Hugo Chávez entre otros. Entre rolas, Jourgensen constantemente arroja los micrófonos que caen pesadamente sobre el escenario. Igualmente con todo descaro, saca un churro de mota y lo prende, se atiza y procede a arrojar la bacha encendida hacia el público.

Estamos ante una verdadera banda de Rock en toda la extension de la palabra. No sólo la música es contundente, la apariencia de estos seis bribones nos hace desear no querer encontrarlos en un callejón oscuro. No hay espacio para suavidades ni descanso.

ministry

“Si el gobierno asesina todo lo que se mueva, sólo tengo una cosa que decirles”, así es que Jourgensen se arranca con “Wath Yourself” acompañado de imágenes de represión policiaca. “Life Is Good” protagonizaba el principio del cierre del show.

Uno de los roadies de la banda aparece desnudo y con una máscara sobre la cabeza para entregarle la guitarra al cantante. “New World Order” llegaba para prender a todo el público con imagenes que se burlaban de George Bush padre. Proseguían con “Just One Fix”, tema casi autobiográfico de Al, con imágenes de jeringas, brazos heridos por la heroína además del gran “yonki” William Burroughs.

Tan solo con escucha unos cuantos compases del contratiempo, la gente supo inmediatamente que era momento de que sonara “Thieves” la cual casi logra desatar el slam pero las escalinatas del Circo Volador no dejaban maniobrar adecuadamente.

Para cerrar el grupo escogió “So What” en la cual Jourgensen se pone una bandera de México a manera de capa. Luego de una breve pausa, Tony Campos incita a todos a hacer cantos de fútbol para que el grupo regrese con “Khyber Pass” durante la cual el cantante se bajó a saludar a todos y cada uno de los asistentes que estaban en las primeras filas.

Así como entraron, uno a uno también se fueron yendo del escenario, dejando al público extasiado y además contemplando una especie de video/despedida hasta que las luces blancas del recinto nos indicaron que era momento de escupirnos de nuevo a la realidad.

@ivannieblas

Fotos: Toni François

Más fotos de Ministry en este link.

Setlist:

Hail to His Majesty
Punch in the Face
PermaWar
Fairly Unbalanced
Rio Grande Blood
Señor Peligro
LiesLiesLies
Waiting
Worthless
Watch Yourself
Life Is Good
N.W.O.
Just One Fix
Thieves
So What
Encore:
Khyber Pass