Lo que necesitas saber:

La moda es política y la intervención de las mujeres en la industria ya no como musas, sino como creativas y directores es cada vez más constante. La prueba la tenemos con Colectiva en Pro de la Moda.

Más allá de pensar en la moda como algo efímero o, chance, superficial, ¿han pensado que también es política? Y, ¿cómo van los esfuerzos para cerrar la brecha de género que se construyó sobre esta industria?

En contexto del 8M 2026, en Sopitas.com platicamos con Zara Karime Martínez y Rebeca Reyes, directoras y fundadoras de la Colectiva en Pro de la Moda, para responder estas preguntas.

Foto: Andrea Guzmán-Sopitas.com.

Y acercarnos a un buen proyecto que está creando redes entre jóvenes estudiantes para incursionar en la industria de la moda desde la resistencia y la perspectiva de género.

La moda es política

En la segunda ola del movimiento feminista —por allá de finales de los 60 e inicios de los 70— en Estados Unidos se comenzó a hablar de que lo personal es “político”.

Un lema que se convirtió en una de las banderas del movimiento y que se refiere a que cualquier decisión o acción que tomemos es política porque impacta en nuestras relaciones dentro de la sociedad —y a su vez en su estructura.

Esta idea se ha reflexionado mucho más. Y, décadas después, ya en la era de las redes sociales, hablamos más acerca de que sí, la moda también es política. ¿Por qué?

Cortesía @nubladillo.

Porque es una manera de expresar nuestra identidad y nuestras ideas que impactan precisamente en nuestras relaciones con la sociedad. Además de ser una especie de ventana de los contextos sociales, culturales y económicos.

En la ropa, la moda —eso que está en tendencia— no es algo que surge como generación espontánea.

Si lo pensamos bien, muchas de las inspiraciones nacen en la cotidianidad. En el día a día de las personas, las calles y grupos que no llegan a tener el capital necesario para comprar lo que, después, las grandes compañías venden.

“Es un lenguaje”

“La moda es política porque la moda es un lenguaje y la usamos para expresarlo y creo que justo algo que a mí me ha tocado el corazón es cómo las personas dicen, protestan a través de la ropa”, nos explica Rebeca Reyes, estudiante también de Economía en la UNAM.

Rebeca nos dice esto porque está ligado al origen de la Colectiva en Pro de la Moda que nació como una protesta para pedir a la máxima casa de estudios de México que abriera una carrera de Diseño de Moda como lo han hecho otras universidades —por ejemplo, en el caso de la educación privada, la Ibero.

“Tenemos varios diseñadores de diferentes partes de la república, de la periferia, principalmente, que emplean sus colecciones para expresar lo que sienten, cómo se sienten, qué es lo que está pasando”.

“Vestirte como tú quieras es un acto de resistencia”

Zara Martínez estudió Administración de Empresas y con sus propios recursos ha tomado varios talleres y cursos sobre historia de la moda.

“La moda es una industria y hay que comenzar a verla como es: un negocio enorme. Después de la comida, sigue el vestir”, nos explica la cofundadora de Colectiva en Pro de la Moda para agregar que al abrir nuestra perspectiva nos daremos cuenta que no sólo se trata de una sola cosa.

Como el diseño. Sino que pueden ser varias, desde la economía con la producción y manufactura hasta los textiles y la expresión.

“Cuando la gente se dé cuenta del talento que hay, no solamente en cuestiones de diseño, todos los textiles mexicanos que existen para la producción, toda la manufactura, se va a dar cuenta de que no es tan simple como lo decimos:

‘Ay, se viste padre’, sino que hay un mensaje detrás de todo eso que también es una forma de expresión.

Al final, cómo te vistes es parte de tu identidad y hoy en día vestirte como tú quieras es un acto de resistencia, si así lo queremos ver”.

La brecha de género en la industria

Como en distintas disciplinas y áreas en la industria de la moda existe una brecha de género.

Tanto en el ramo creativo y de negocios como el de consumo. ¿Alguna vez lo habían pensado? Zara Martínez nos explica más:

“Como en todas las industrias, sigue existiendo una brecha. Lo podemos ver a nivel global con el primer referente que son estas marcas de lujo (…).

Y ni hablar de los puestos directivos que no tienen que ver con el diseño sino con directoras de marketing, finanzas de las grandes empresas que se dedican a la moda y que al final son el núcleo de la industria”.

“Ni siquiera siendo consumidoras se nos da el lugar”

Eso no es todo porque las brechas siguen y se extienden hasta en la ropa que las grandes marcas venden a mujeres y adolescentes.

“Ni siquiera siendo consumidoras se nos da el lugar. Lo hemos visto, a veces, con los diseños sobre todo de ropa deportiva, todas hemos tenido problemas con la ropa deportiva. ¿Por qué?”.

Cortesía @nubladillo.

Zara responde y dice que es porque la brecha en la industria se refleja al tipo de ropa para mujeres que no está diseñada por mujeres y… entonces, “no saben exactamente cómo entender el nicho”.

El gran paso de musas a creadoras

No es algo nuevo porque en todas estas décadas, desde lo más alto de la industria, quienes suelen diseñar las ropas y quienes dirigen su venta han sido hombres.

Cortesía @nubladillo.

Hasta hace unas pocas décadas se ha intentado cambiar este escenario. “Apenas se está dando esto de que hay diseñadoras emprendedoras que comenzaron a diseñar para las mujeres”.

Colectiva con “A”

Colectiva en Pro de la Moda es dirigida por mujeres y ha organizado encuentros universitarios de moda que cuentan con la participación de personas creadoras, diseñadoras, fotógrafos, fotógrafas, emprendedores y emprendedoras.

Mucho tiene que ver el hecho de que esta colectiva —sí, colectiva con “A” porque como otras colectivas acá la organización no es horizontal, sino que se crea una red integrada por mujeres y que se alejan de las jerarquías patriarcales— nació a raíz de una protesta.

La protesta para que la UNAM cree una licenciatura en Diseño de Modas y, a través de la educación pública, permita que todo el expertise en este ramo se comparta entre personas que tienen la inquietud de realizar una carrera profesional.

Cortesía @nubladillo.

Que han aprendido con sus familias, tías, viendo tutoriales en YouTube o simplemente observando, nos cuenta Rebeca Reyes.

Rebeca, además, reflexiona sobre las barreras que han encontrado para que esta colectiva siga creando comunidad:

“Sí ha habido varias veces en las que cuando saben que dirigen las mujeres, algo cambia o es diferente”.

El fashionismo: una exploración de la identidad

“Este proyecto tiene nuestra inversión, básicamente, nos conocimos en la universidad, somos estudiantes y sí tienes que saber balancear entre el trabajo, la escuela y el proyecto”.

Aún así, nos dice Rebeca, sin percibir un salario porque se trata de un emprendimiento —con miras a crecer— las mayores satisfacciones son, por decirlo así, de carácter moral.

Cuando una persona se acerca a ellas para compartirles lo mucho que le ha servido conocer el proyecto y a todas/ todos sus integrantes.

“Al final la moda, el fashionismo se trata de una exploración muy profunda de tu persona, de tu identidad, creo que justo he aprendido quién soy yo cuando veo a otras personas”, concluye Rebeca Reyes.

Para Zara esta colectiva, las mujeres en la moda y la perspectiva política es parte también de resistir y aprender de una misma y eso que se aprende también puede significar algo similar para alguien más.

Aquí en este enlacen les dejamos la cuenta de IG de Colectiva en Pro de la Moda para que se den una vuelta y conozcan las actividades, encuentros universitarios y colecciones de otras colegas y, chance, se lancen a uno de los desfiles.

Hola, soy Lucy Sanabria. Desde 2018 redacto y reporteo para Sopitas.com, con especial entusiasmo en temas de derechos humanos y LGBT+. En 2021 fui parte de la generación de la beca de Periodismo Incluyente...

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