Como ya todos sabemos, la situación política y social en Venezuela en estos últimos días se ha puesto color de hormiga y la respuesta de las autoridades ante las protestas en la calle está cobrando demasiadas víctimas.

De acuerdo con la organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), hasta las dos de la tarde de este jueves está confirmado el asesinato de 26 personas en las protestas.

Es importante recalcar que estos números corresponden únicamente a las víctimas con identificación confirmada, por lo que el número podría aumentar.


Recordemos que al grito de #VenezuelaLibre y #VenezuelaGritaLibertad las calles de Caracas se llenaron de gente el pasado 23 de enero —ayer— protestando en contra del régimen del mandatario Nicolás Maduro, aunque también de aquellas personas que lo apoyan.

Entonces, el 23E es una manera corta de decir 23 de enero, “el día cero”. Sin embargo esta fecha tiene historia: ha sido considerado “el momento fundacional de la democracia venezolana” pues en 1958, el general Marcos Pérez Jiménez se retiraba de Venezuela obligado por las circunstancias políticas. El militar había gobernado con puño de hierro durante 10 años y a su salida se abrió la puerta para unas elecciones libres.

Justo por ello la oposición aprovechó la fecha —61 años después— para convocar a una marcha masiva en contra del gobierno de Nicolás Maduro. Posteriormente el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, tomó protesta como presidente interino de Venezuela.

En este mismo sentido, el secretario General de la ONU, Antonio Guterres, urgió a un diálogo en Venezuela para que se evite que la situación se ponga todavía más grave de lo que está y culmine en un desastre para el país, así como para toda la región.