Al menos 207 personas murieron y más de 450 resultaron heridas luego de una cadena de explosiones ocurridas este domingo en Sri Lanka, las cuales ocurrieron en tres hoteles, tres iglesias, un complejo residencial y un zoológico, según datos oficiales citados por la agencia Efe. Este ataque ocurrió en el llamado “Domingo de Resurrección” y las personas que fueron blanco directo en este ataque eran miembros de la minoría cristiana, los cuales celebraban la pascua y que representan el 7% en un país donde reina la religión budista.

De acuerdo a información de la policía local, las primeras explosiones ocurrieron casi al mismo tiempo, una a las 8:45 y otra a las 9 de la mañana en las iglesias cristianas de San Sebastián, en la ciudad de Negombo, al norte de Colombo, y de San Antonio, ubicada en la capital. Minutos después se produjeron más ataques en cuatro templos y hoteles de lujo como el Shangri-La, el Cinnamon Grand y el Kingbury. 

Hasta el momento las autoridades no han confirmado si esta serie de ataques se trata de un atentado terrorista, sin embargo, la agencia Reuters asegura que la policía ha atrapado a siete personas sospechosas de haber planeado los ataques. El ministro de Defensa de Sri Lanka, Ruwan Wijewardene, ha informado de que los culpables ya fueron identificados y los ha calificado como extremistas religiosos.

El gobierno del país ha decretado un toque de queda inmediato y ha bloqueado el acceso a redes sociales como Facebook y WhatsApp, para evitar la propagación de noticias falsas y rumores, según ha informado el ministerio de Defensa. Asimismo, el presidente de Sri Lanka, Maithripala Sirisena, emitió un comunicado en el que hacía un llamado para mantener la calma y apoyar a las autoridades con las investigaciones correspondientes. 

Con información de: Reuters, El País y BBC Mundo