A pesar de que en todo el mundo se han implementado diferentes estrategias y programas de prevención, de acuerdo con el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom, en el mundo cada 40 segundos muere una persona por suicidio.

Si hablamos solamente de América, el suicidio constituye la causa 21 principal de muerte. Cada año mueren más de 81 mil personas que se quitaron la vida y el 56% de ellas vivían en Estados Unidos y Canadá.

Las cifras son verdaderamente alarmantes

Según los registros de la OMS, la tasa de suicidio global estandarizada por edad para el año 2016 fue de 10.5 personas por cada 100 mil.

Resulta que el 79% de todos los suicidios del mundo ocurrieron en países con bajos y medianos ingresos, mientras que los países con altos ingresos tuvieron una tasa más alta con 11.5 por cada 100 mil personas.

Se sabe que tres veces más hombres que mujeres mueren por quitarse la vida en países con altos ingresos.

En todo el mundo, el suicidio fue la segunda causa principal de muerte entre los jóvenes de entre 15 a 29 años.

¿Cómo se puede identificar a una persona que está en riesgo de suicidio?

Hay ciertas características que pueden significar una alerta y podrían ayudar a prevenir un suicidio.

  • Personas que previamente intentaron quitarse la vida
  • Personas con problemas de depresión, alcohol o drogas
  • Personas que sufren angustia emocional, dolor crónico o enfermedad
  • Personas que han vivido experiencias como la guerra, violencia, abuso o discriminación
  • Personas socialmente aisladas

Aunado a esto, existen ciertas señales de advertencia en una persona que puede estar pensando seriamente en el suicidio:

  • Amenaza con suicidarse
  • Dice cosas como “nadie me extrañará cuando ya no esté”
  • Busca acceso a armas de fuego, medicamentos, información en internet, acceso a pesticidas u otros medios para hacerse daño
  • Se despide de sus familiares o amigos, regala sus posesiones valiosas, etc.

¿Qué se puede hacer?

Lo primero que puedes hacer es buscar un momento apropiado y un lugar tranquilo para hablar sobre el suicidio con la persona en cuestión. Siempre hazle saber que estas ahí para escucharlo.

La prioridad es que la persona acceda a buscar ayuda de un profesional, incluso puedes ofrecer acompañarlo a una cita.

Si crees que la persona está en peligro inmediato, no la dejes sola y busca ayuda profesional de los servicios de emergencia o una línea de crisis.