Apenas nos estamos recuperando de lo sucedido en Ecuador, y ahora se desata el caos en Chile. El aumento en el precio del metro (o subterráneo, como se le conoce mejor por aquellos rumbos) ha generado una serie de manifestaciones que ayer llegaron a su momento de mayor tensión luego de que las fuerzas policiales intentaran reprimir las protestas.

Todo comenzó cuando el gobierno anunció un aumento a la tarifa del subterráneo, pasando de un dólar a 1.16, lo que originó un llamado a las manifestación en contra de la medida. El lunes comenzaron las protestas, las cuales consistían en evadir el pago; varios jóvenes se reunieron en diferentes estaciones para alentar a la gente a brincarse los torniquetes o a pasar por debajo (¿te acuerdas cuando el metro en la Ciudad de México subió a cinco pesos y los manifestantes te “invitaban” a no pagar? Pues igualito).

 

Cabe mencionar que el precio no subió de forma general, únicamente para el horario con más afluencia, es decir la “hora pico”. Sin embargo, las protestas se mantuvieron toda la semana y ayer la violencia se hizo presente: incendios, represión y el caos dominaron la capital del país, Santiago.

La “evasión masiva” comenzó desde temprano, pero la aparente represión policial desató el enojo de los manifestantes, quienes aumentaron considerablemente en número con el pasar de las horas. Caída la tarde empezó el caos, pues varias estaciones del metro fueron incendiadas, diversos locales sufrieron saqueos y el subterráneo se vio obligado a terminar sus operaciones abruptamente, lo que ocasionó un problema muy severo de movilidad en la ciudad.

 

 

La situación más grave de la noche de ayer en Santiago fueron los incendios, pues según se reporta en medios internacionales como RT, varios edificios como el de la compañía eléctrica ENE terminaron en llamas tras los duros enfrentamientos entre manifestantes y policías.

 

Pero a pesar de todo lo que desató el aumento el precio en el metro, tal como sucedió en principio en Ecuador, las autoridades aseguran que la decisión no cambiará pese a las protestas. Gloria Hutt, ministra de transporte, aseguró que “la decisión ya está tomada” y calificó como desmedida la violecia originada por el incremento.

Por su parte, el presidente Sebastián Piñera, declaró el estado de emergencia, el cual tiene una vigencia inicial de 15 días y “restringe la libertad de locomoción y reunión”. El subterráneo de la ciudad de Santiago permanecerá cerrado al menos hoy y mañana.