Basta con ver los discursos y spots de los políticos en México para darnos cuentas que, en realidad, vivimos en Noruega. Miguel Ángel Mancera, Enrique Peña Nieto, Alfredo del Mazo y quien se acumule, nos recuerdan a cada rato que no, la inseguridad, la pobreza, la desigualdad, la violencia de género no existen. Están en nuestras mentes. Y municipios como Ecatepec, en realidad, son ejemplo mundial. Lo que pasa es que en México nomás somos quejumbrosos. Las instituciones y autoridades de este país funcionan como relojito suizo. Y la culpa la tienen los medios de comunicación por nomás andar contando todo lo malo, que debería contar poco.

Entre tanta maravilla de país que descubrimos entre los discursos de todo el espectro político, hasta parece sorpresa que en la noche de ayer, domingo 17 de septiembre, dos personas robaran más de 20 armas de un módulo de policía en Ecatepec, Estado de México (otro paraíso sólo comparable con Seúl).

Todo fue por un cigarro

Se reporta que el robo se dio mientras el guardia de la pequeña armería había salido a fumarse un cigarro. Lo sorprendieron, sometieron y obligaron a que abriera la bodega de donde se llevaron las armas.

No se ha dado a conocer cuántos elementos más de la policía estaban en el módulo. Pero, a estas alturas, ya qué más da.