La Estación Naval en la Bahía de Guantánamo en Cuba se instauró en 1898, cuando Estados Unidos ocupó la isla después de la guerra hispano-estadounidense, contra España. En 1903 consiguió un arrendamiento permanente de la zona y a finales de 2001 fue acondicionado como una cárcel, surgiendo así el Centro de Detención de Guantánamo.

Después de 11/7 el Congreso de Estados Unidos otorgó al presidente Bush una autorización que permitía usar la fuerza contra naciones, organizaciones e individuos que estuvieran relacionados con el terrorismo internacional. Ese mismo año, se firmó otra orden ejecutiva que permitía mantener a ciudadanos NO estadounidenses en las instalaciones, aunque no tuvieran cargos.

Desde el 2008 presidentes como Bush y Obama han buscado cerrar la prisión, que se ha convertido en un referente para la tortura, condiciones de vida horribles, no pueden recibir visitas, las luces están prendidas y muy pocos pueden hacer o recibir llamadas telefónicas. En el Campo 5, uno de los más extremos, los detenidos pasan 22 horas en una celda sin ventanas.

Los intentos del presidente Obama por cerrar en su totalidad Guantánamo se han visto frenados por el Congreso de Estados Unidos, sin embargo, este martes la administración del presidente envío un nuevo plan, donde se plantea los costos estimados de transferir a los detenidos a Estados Unidos y otros países, los beneficios sobre los impuestos y dónde se planea retener a futuros terroristas si este centro es cerrado.

El plan se centra en traer entre 30 y 60 detenidos (considerados muy peligrosos para ser enviados a cárceles de sus países de origen) a lugares como Carolina del Sur, Kansas y Colorado; el resto, 91 detenidos, serán transferidos a otros países. En cuestiones económicas, se ahorrarán alrededor de 180 millones de dólares al año de impuestos para mantener la prisión, incluso sale más barato construir y mantener una prisión en suelo estadounidense, que Guantánamo.

Se trata de cerrar un capítulo en nuestra historia. Refleja las lecciones aprendidas desde el 11 de septiembre. Cuando está claro que algo no funciona y no mejora nuestra seguridad, debemos cambiar de curso. Por muchos años ha sido claro que el centro de detención de Guantánamo no mejora nuestra asegurada nacional. La socava.

Tengo muy claros los obstáculos de finalmente cerrar Guantánamo, las políticas en esto son difíciles. No quiero pasarle este problema al siguiente presidente, quien quiera que sea. Y, si como nación, no lidiamos con esto ahora ¿quién lo hará?, declaró Obama en una conferencia de 17 minutos. 

Sin embargo, Obama sigue enfrentado a un Congreso totalmente dominado por los republicanos, quienes han frenado en varias ocasiones sus proyectos y este no podría ser la excepción, pues temen que tener a personas tan peligrosas en suelo estadounidense puede ser contraproducente. Muchos republicanos han argumentado que no consideran que Guantánamo esté mal, por ejemplo Robert W. Goodlatte, jefe del Cómite Judicial de la Cámara, republicano de Virginia:

Los enemigos deben permanecer fuera de los Estados Unidos, donde pueden estar detenidos y fuera de nuestras comunidades, sin necesidad de poner en peligro la seguridad  de los ciudadanos estadounidenses.

Incluso el candidato presidencial Marco Rubio, ha señalado que estos prisioneros no deben estar en el suelo de Estados Unidos.

Estos son literalmente enemigos de combate, yo enviaría a los terroristas directos a Guantánamo para interrogarlos sobre lo que saben.

El equipo administrativo y legal de Obama están conscientes de estos obstáculos, por lo que han enviado la propuesta al Congreso, pero también han señalado que la Constitución le da el poder al presidente, como comandante en jefe de las fuerzas armadas, de mover a los detenidos, sin importar su estado. Por supuesto que este sería el último recurso, pues no quieren tomar medidas ejecutivas en caso de que las negociaciones fallen.

El hecho de que yo ya no esté en campaña, Joe [Biden, vicepresidente] tampoco, ya no estamos en las boletas electorales, eso nos da la capacidad de no preocuparnos por las políticas. Déjenos hacer lo que es correcto por America. Realmente creo que es nuestra oportunidad para progresar. Creo que tenemos la  obligación de intentarlo.

Hay que recordar que durante la campaña de 2008, tanto Barack Obama en el lado demócrata, como John Cain en la parte republicana, prometieron como parte de sus propuestas presidenciales, cerrar la Prisión de Guantánamo de una vez por todas.

Aunque varios grupos de derechos humanos y abogados de los detenidos señalan que esto no es un cierre, sino una simple transferencia sin beneficios, por ejemplo David Remes, quien representa a 13 detenidos:

El presidente no va a cerrar Guantánamo, sólo la esta moviendo a Estados Unidos. Que esté en Guantánamo es lo que la hace destacar, moviéndolos a Estados Unidos los hará invisibles.

Pero, también hay otros grupos humanitarios que apoyan esta clausura, sobretodo por lo que representa en cuestión de política.

La mayoría de los militares, expertos en inteligencia y aplicación de la ley, creen que Guantánamo daña más la seguridad nacional, más que ayudarla. Ahora que la administración ha creado este plan, es imperativo que el Congreso lo considere y quite las restricciones para que la prisión sea carrada, declaró Raha Wala de Human Rights First.

El plan presentado por la administración de Obama es un gran paso hacia el fin de Guantánamo, sobretodo por la disminución de población y la negativa del presidente de enviar más personas para Cuba. Habrá que esperar la resolución del Congreso o la acción ejecutiva de Barack Obama.

Aquí pueden escuchar su declaración completa.

***vía: NY Times, Associated Press