Por Olympia Ramírez Olivárez

El fin de semana se llevó a cabo el Hay Festival en la ciudad de Querétaro. Diferentes actividades, conferencias, proyecciones, talleres y pláticas se realizaron en la capital del estado con personalidades internacionales de todos los ámbitos: cine, literatura, política, artes, ciencias sociales. Entre dichos personajes, U-God, integrante del emblemático grupo de hip hop Wu-Tang Clan, se hizo presente en el evento.

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Foto: Paras Griffin/Getty Images

Lamont Hawkins, nombre real del artista, estuvo presente promocionando su libro autobiográfico Raw: My journey into the Wu-Tang (Sexto Piso, 2018), donde relata su trayectoria con el grupo a nivel personal y profesional. Durante la rueda de prensa alentó a los raperos, específicamente a aquellos que crean música en lenguas originarias, que hablen de su entorno, de todo lo que sufren: su dolor, su alegría, el amor, el dolor, la familia, sus experiencias; puesto que con esas historias la gente se puede identificar. Hacer música, de acuerdo al artista, es escribir acerca de lo que sentimos, contar lo que nos hace guerreros. Asimismo, afirmó que escribir rap equivale a escribir poesía, puesto que ambas hablan de experiencias: ambas son raras formas de plasmar la realidad humana y encontrar el arte en todo lo que nos rodea. Para él, se tiene que poner parte de uno mismo al crear arte. La inspiración viene de muchas partes; en especial del enojo, afirmó. 

“Contar historias es música. Siempre vas a contar historias. La música de fiesta, hace que te salgas de ciertas situaciones, te vas a otro lugar cuando fiesteas. Luego tienes esa música que te hace pensar, sentir algo. Entonces, [el valor de la música] es una mezcla de las historias que cuentas y el ritmo. Sí, definitivamente es una mezcla de ambos”.  

De sus experiencias con Wu-Tang Clan platicó acerca de las decisiones que ha tomado en la vida, de las cuales considera que las dos mejores son el haberse dedicado a la música y escribir su autobiografía, que tardó dos años y medio en terminar. Hacer música, confesó, fue su manera de hacer dinero legalmente, su salvación.

“El paso del grupo hacia las masas fue natural, todo lo que puedo decir es ‘Gracias’. No sólo sucedió [el hacerse famosos], pusimos mucho esfuerzo para llegar ahí. Tuvimos que recorrer todo el mundo, estrechar la mano con muchas personas, extrañar a nuestras familias y, ya sabes, ir a casa, salir de casa. Sucede naturalmente”.

Habló, además, del destino de la creación del rap y el hip hop.  Comentó que la pasión de los artistas contemporáneos sigue al mismo nivel que en sus tiempos; sin embargo, considera que en su generación la pasión era más fuerte, potente y que el estilo de ahora, aunque más suave, es cool, un estilo diferente.

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Foto: Paras Griffin/Getty Images

Su conferencia de prensa concluyó con su recuerdo más representativo de terminar el icónico álbum Enter the Wu-Tang (36 Chambers): Después de veinticinco años confesó el duro y arduo trabajo que les llevó grabarlo y, admite, que sigue siendo mucho trabajo grabar material.

Posterior a la rueda de prensa, a las 9:00 pm, U-God dio un concierto, precedido por un conversatorio en compañía de Carlos Velázquez. Durante la plática entre ambos personajes, U-God se sinceró acerca de sus adicciones a la droga, los inicios del Clan, la vida en el ghetto, la superación personal, entre otros. En dicha presentación los temas más emblemáticos de U-God y de Wu-Tang Clan sonaron a todo volumen haciendo bailar y gritar a todos los presentes.