Por Olympia Ramírez Olivárez

Gracias a su canal de YouTube, Ángel David Revilla, conocido en el mundo del Internet como Dross Rotzank, es actualmente una de las figuras públicas más famosas en Latinoamérica. Su contenido de misterio y de terror ha logrado crear uno de los géneros más populares en dicha plataforma y, por ende, crear una escuela de contenido mediático y de entretenimiento.

Además de realizar videos, Revilla también ha dedicado parte de su vida a la escritura creativa. Con su primera novela, Luna de Plutón (Temas de hoy, 2015), Revilla comenzó a forjar su carrera como escritor. Debido a la publicación de su última obra, tuve la oportunidad de conversar con él acerca de YouTube, el terror, las nuevas maneras de crear contenido de entretenimiento y su novela, entre otras cosas.

¿Por qué crear una historia de terror en un hospital y en un manicomio si son escenarios muy comunes en los relatos de este subgénero?

Creo que la diferencia está en los personajes. Cuando tú tienes un personaje especial, el lugar en el que se desarrolla la historia, el escenario, pasa a segundo plano. Hay lugares que son propensos, fértiles en historias, por ejemplo: un cementerio, una base militar, una escuela, un hospital psiquiátrico. Creo que la diferencia en las historias la hacen los personajes; y los personajes de Valle de la calma son muy diferentes.

¿Diferentes entre sí o diferentes a otros personajes de otras historias?

Diferentes a los personajes de otras historias.

Siguiendo esta línea: utilizas, asimismo, recursos comunes dentro del terror. ¿Por qué crees que estos elementos se han mantenido dentro de la tradición de este subgénero?

Porque son propensos a crear historias. Creo que las historias mas interesantes en el cine, la literatura, vienen de elementos que son así.

¿Tomas esto como base para crear personajes complejos?

Los personajes son completamente distintos pero los puse en ese contexto.

La narración se muestra muchas veces cinematográfica, ¿tomaste alguna película o alguna obra del ámbito literario como base?

No. Lo que hice fue, más que nada, pensar en qué situación me gustaría estar. Hay herramientas particulares con la gente. Por ejemplo, cuando tú tienes a un protagonista que sufre de ciertos problemas económicos, que tiene carencias, de ir, tiene que estar en un lugar en el que no quiere estar, y tiene que hacer eso por su propio bien, por su supervivencia, tú estás apelando a  un miedo común entre la gente. Este personaje [el de Valle de la calma] es uno que considero particularmente interesante porque  es un personaje con el que muchos se pueden relacionar que está en un lugar que auténticamente lo está persiguiendo y también poco a poco lo está aplastando.

Entonces ¿lo que cambia en tu novela es que no es algo o alguien persiguiendo al personaje, sino un lugar?

Exacto.

¿Por qué elegiste un lugar y no ente, una persona o una cosa?

Porque creo que de donde yo vengo creemos mucho en las energías negativas y pensamos que todo un lugar se puede envilecer con base en las tantas historias horribles y negativas de las personas que han estado adentro de cierto lugar; por ello, el hospital San Niño es una suerte de planta nepente.

¿El hospital San Niño sí existió? ¿O fue una invención?

No (ríe). Afortunadamente lo inventé.

¿Cómo fue surgiendo este personaje? ¿Tomaste como base las investigaciones que ya habías hecho para tus videos de YouTube?

Muchos de los videos que yo hago en YouTube los tengo que escribir primero y muchos de ellos tienen historias mías que hago pasar como un documental falso tipo “La bruja de Blair”, pero son historias mías, que yo escribo totalmente. Entonces Valle de la calma es más o menos así. Si te lo pones a ver desde cierto punto de vista, está muy entrelazado, muy ligado con mi trabajo en YouTube.

Claro, y desde el prólogo de Guillermo Lockhart es evidente ese recurso.

Sí, yo se lo pedí así porque te lo crees. Llega un punto en el que, si eres listo, dices: “Ah, bueno, aquí hay una historia ficticia”, porque poco a poco va envileciéndose el lugar.

dross

¿Cómo la realización de videos para YouTube —hacer los guiones, las investigaciones — te ayudó a hacer una novela de terror?

Fíjate que esto es antes de los videos de YouTube. Yo escribí Valle de la calma muchos años antes. De hecho, fue al contrario: esto [la novela] fue como una preparación para lo que fueron despues mis videos de YouTube.

¿Y por qué publicar el libro hasta ahora?

Porque durante muchos años yo estuve labrándome un camino, una reputación, para que una editorial finalmente me prestara atención y se diera cuenta de que yo existía. El mundo editorial es muy difícil, es muy complicado sobre todo en nuestra cultura, la hispana. Yo me hice un canal de YouTube, me enamoré de YouTube, vi que podía hacer bien algo más que escribir. Pero todo fue para que una editorial se fijara en mí y me diera bola.

¿Cómo fue que te decidiste por YouTube y no otra plataforma?

YouTube es el más grande, el dominante lamentablemente.

¿Crees que YouTube ya va de caída?

Mira, espero que sí porque el declive ha sido muy largo, y es doloroso y patético. Hay muchos grandes creadores de contenido que hicieron grande YouTube y que se sienten traicionados. YouTube es la personificación de que los monopolios son malos.

¿Crees que la recepción de tus libros es la misma que la de tus videos? ¿Varía el público al que va dirigido?

Sí. Por un lado varía el público, pero los insta a leer. Como le gusta tanto el terror a mi audiencia, como les encanta tanto esta temática, yo les digo: “Mira, te prometo que en este libro te vas a asustar tanto como en los videos e incluso más”. Tómatelo como la película de mis videos, la película oficial de mis videos.

Se dice que tanto en las producciones audiovisuales como en la literatura de terror ya no hay nada nuevo que pueda producir miedo en la audiencia, nada que lo atrape, que lo asombre. ¿Crees que sea verdad?

No, de hecho creo que es posible. Mira, ya se decía eso cuando todavía no comenzaba el famoso terror de Internet, las creepypastas. Creo que hay géneros que se agotan, pero siempre se puede reescribir algo nuevo y siempre la gente va a apelar aquello con lo que creció.

¿Tú transmitea algo nuevo dentro del subgénero en tu trabajo?

Ya lo hice con mi canal de YouTube: como que creo escuelita y muchísimos otros se pusieron a hacer videos parecidos. Yo estoy contento con lo que hice y con lo que creé y creo que tiene mucho mas para dar.

¿Crees que la novela de misterio/terror siga viva en el futuro con el mismo entusiasmo?

Sí. Va a mutar, va a variar, se va a convertir en creepypastas, luego va a ser lo que sigue, pero siempre va a estar viva.

De acuerdo contigo, ¿cómo se puede romper con esa monotonía que llega a invadir las obras de terror? Por ejemplo, Wes Craven se burla en “Scream” de esa homogeneidad, esos elementos siempre presentes en el subgénero.

Sabes qué: sí, Wes Craven se burla, pero usa esa burla, esa ironía, esa mofa para meter algo nuevo, algo que no te esperas. Y resulta que la última película de “Scream”, que fue muy buena, no te esperas lo que va a pasar y logra sorprenderte con lo mismo.

¿Consideras que tus videos, al igual que Valle de la calma, tipo mockumentary están haciendo lo mismo?

Ya se gastó mucho lo del mockumentary, aunque hay unos que son muy buenos. Depende mucho de los realizadores, no son lo mismo. No cualquiera es Stanley Kubrick. Él te podía agarrar un concepto trillado y te lo convierte en algo delicioso, en algo divino, en algo maravilloso. Yo creo que va por ahí. Lo que pasa es que Internet ha hecho algo bonito: pluralizar a todos los creadores, por lo que te llega mucha más variedad. Si tú te pones a ver la música de los setentas, ochentas, noventas, había. Hoy no. Hoy no puedes decir: “A mí me gustó la música del 2010 en adelante”, no porque hay treinta mil géneros y por ello la gente apela a los buenos creadores de contenido.

¿Es tu intención transmitir entusiasmo por este género a la audiencia?

Sí, de hecho sí. ¿Sabes cómo sé que sí lo hace? Porque inspira a otras personas. Me parece bello porque a mí me inspiraron otras personas. Es como un círculo vicioso. A “La guerra de las galaxias” la inspiró una obra que se llama “Dune” de Frank Herbert, que a la vez fue inspirada en “Lawrence de Arabia”, que a la vez fue inspirada por una historia que pasó en verdad. Entonces sí, llegamos a la conclusión de que el arte imita a la vida, definitivamente.

*Foto destacada: Ignacio Chinchilla // @IgChinchilla