Desde el día de ayer, miembros de la sección 18 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA) controlan el ingreso y salida de personal de la Clínica Especializada Condesa en la Ciudad de México, acción que afecta a más de 10 mil pacientes con VIH que son atendidos en el lugar.

¿Por qué? 

Exigen la destitución de la directora ejecutiva del Centro para la Prevención y Atención Integral del VIH/SIDA, Andrea González Rodríguez, así como de la subdirectora de Atención a Poblaciones Clave, del coordinador de Integración Comunitaria y de varios colaboradores más de los directivos.

Son acusados de tráfico de influencias para el otorgamiento de plazas a personas sin el conocimiento necesario, conflictos de interés e incluso autoritarismo.

Y la situación no es sencilla, ya que tras la toma del sindicato, miembros del personal médico y administrativo tomó la decisión de hacer un paro de labores en protesta por la ocupación y hasta que los integrantes del SNTSA se retiren del lugar.

Es importante aclarar que lo único que está funcionando es el servicio de farmacia y sólo las emergencias de los pacientes muy vulnerables van a ser atendidas.

 ¿Y qué dice la Secretaría de Salud? 

La Secretaría de Salud capitalina respaldó a la directora ejecutiva e informó que las peticiones del Sindicato para su destitución “son inaceptables“.

Este jueves en conferencia de prensa, la doctora Andrea González afirmó que el trabajo y atención que se ofrece en la clínica “es fundamental para todos los pacientes que padecen VIH Sida“. Explicó que los trabajadores de la Clínica Especializada Condesa están dispuestos a dialogar “sin intimidaciones ni violencia” ya que esto no debe afectar a los usuarios que dependen de los servicios.

En este sentido, los presidentes de las Comisiones de Salud y de Derechos Humanos de la Ciudad de México hicieron un llamado para resolver el conflicto laboral que se registra en la Clínica Condesa.

Pero no son los únicos que piden la destitución 

Este día, familiares y pacientes de la clínica también exigieron la renuncia de la directora Andrea González Rodríguez por violar la confidencialidad de protección de datos personales.

Además, denuncian que el personal no tiene el conocimiento necesario para atender a pacientes con VIH y que no hay suficientes insumos.