Aunque resulte trillado, la cena de Nochebuena es un punto de reunión para fortalecer los lazos. Y como ejemplo, tenemos lo que sucedió el 23 y 24 de diciembre en el albergue El Barretal, en Tijuana, Baja California, donde más de 30 chefs internacionales cocinaron paella para alrededor de dos mil 300 integrantes de la Caravana Migrante.

Antes de Navidad y mientras los migrantes centroamericanos aguardan una noticia de Estados Unidos sobre su solicitud de asilo —o esperan regularizar su estancia en nuestro país— se armó la Paella Solidaria Sin Fronteras.

Una cena para todas y todos 

Esta fue la iniciativa del chef de origen español Armando Rodiel —mejor conocido como El Valenciano y fundador del Paella Wine & Bear Fest— y su compa, colega mexicano Vicente Ortiz, quienes residen en el sur de California, Estados Unidos, pero que se dieron un tiempo para hacer este regalo con 600 kilos de arroz y tonelada y media de leña.

Los trabajos empezaron durante la madrugada, con el “plato de amistad” para ayudar a los migrantes en su situación adversa.

Paella Sin Fronteras. Foto: @Andalalucha

La Paella Solidaria sin Fronteras fue planeada hace dos semanas junto con varios cocineros que, por lo general, participan en causas sociales y demostrar que la comida tampoco tiene fronteras: “es hacerles un menú diferente, no queremos entrar en controversias. La paella no tiene fronteras”, explicó a medios Rodiel.

Además de los chefs, se unieron personas de la política norteamericana como Benjamín “Ben” Hueso, senador demócrata y representante de San Diego e Imperial —zonas de Estados Unidos cercanas a la frontera—.

De esta manera, se cumplió un objetivo y quedó demostrado que el apoyo existe desde distintos puntos de la frontera y que entre migrantes —que también le entraron a preparar la paella— y residentes se logra una convivencia sin violencia.

**Con información de Animal Político.

**Foto de portada: @Andalalucha