Y hoy en su sección “Gente que no debió reproducirse”… 

Cuando se trata de nuestra formación académica y personal, nuestros padres son capaces de todo con tal de que explotemos nuestras capacidades y estemos mejor preparados para el futuro. Es por eso es que a muchos chamacos los mandan que a la escuela de inglés, a clases natación, de dibujo, lecciones de piano, cursos de regularización, de verano, etc.

Muchos sabemos que, consciente o inconscientemente, los papás hacen este tipo de cosas como una inversión a largo plazo, pues saben que el día de mañana cuando seamos unos profesionistas y ganemos un buen sueldo (eso esperamos también), podremos devolverles un poco de todo lo que hicieron por nosotros, ya sea llevándolos de vacaciones, ayudándolos con los gastos, que si el carro para tu mamá, etc.

Claro que siempre hay padres que son la excepción a la regla y que utilizan a sus hijos para su propio beneficio. Y lo decimos por una pareja de ex reos que fue detenida por golpear a sus hijos, a los que ponían a pedir limosna en las calles de la CDMX y a quienes hasta les enseñaron cómo hacerlo en el idioma inglés con tal de que pudieran pedir unos cuantos pesos (o dólares) a los extranjeros que se encontraran en el camino. ¡Qué abusados!

Foto: @C4jimenez

De acuerdo con el reportero Carlos Jiménez, los sujetos identificados como Laura Díaz González y Marco Antonio Aparicio, obligaban a sus hijos a pedir limosna en varios puntos concurridos de la ciudad –como la Basílica de Guadalupe, el zócalo, Bellas Artes y Zona Rosa–, y golpeaban a los pequeños –de entre 8 y 10 años de edad– si no reunían la cantidad de dinero que les exigían a diario.

Esta pareja incluso le enseñó a sus hijos cómo pedir dinero en inglés para que pidieran una moneda a los turistas que se encontraran en la ciudad y ellos no tuvieran que trabajar. Sin embargo, fue gracias a eso que las autoridades pudieron conocer la situación de los hijos de Laura y Marco Antonio, luego de que un agente de la Policía de Investigación (PDI) se encontrara a uno de los niños y lo escuchara pidiendo dinero en el idioma inglés.

Imagen ilustrativa.
FOTO: DAVID POLO /CUARTOSCURO.COM

Y es que cuando el uniformado escuchó a uno de los pequeños pedir limosna, le dio una moneda y le hizo la plática a él y sus hermanos. El poli les dijo que el dinero era para ellos, pero uno de los niños le dijo que no, que era para sus papás. Fue entonces cuando el agente dio aviso a sus compañeros y se alejaron un poco del lugar para esperar a la llegada de los padres, a quienes arrestaron cuando fueron a recoger a sus hijos.

La pareja fue detenida y presentada ante el ministerio público por el delito de corrupción de menores. Ahí también supieron que tanto Laura como Marco Antonio son unas joyitas, pues él ya había pisado la cárcel por los delitos de abuso sexual, robo e intento de extorsión, y ella ya había sido acusada de robo, lesiones y también extorsión. A pesar de todo, los dos estaban libres porque México.

Laura declaró que en realidad fue idea de su pareja el mandar a trabajar a los niños, y que al final acordó hacerlo porque Marco Antonio la amenazó con abandonarla si no lo apoyaba en su negocio. Sean peras o manzanas, los niños ya fueron enviados a un albergue donde serán atendidos en lo que se resuelve este caso y sus papás reciben un castigo ejemplar (o eso esperamos).