Un estudio realizado por la organización estadounidense Consumer Reports hizo una revelación que podría cambiar las cubitas pintadas para siempre: el agua mineral de la marca Peñafiel tiene altos niveles de arsénico, un metal cancerígeno ligado a varias enfermedades. Cómo habrá estado la cosa que la empresa ya decidió suspender temporalmente la producción.

De acuerdo con la información publicada, las botellas de agua mineral Peñafiel —que pertenece a Keurig Dr Pepper— tienen 18 partes de arsénico por billón (ppb).

El estudio puso en evidencia a otras cinco marcas de agua mineral que se pueden comprar en Estados Unidos y todas ellas superaban el límite federal impuesto en el gabacho de 10 partes de arsénico por billón (ppb).

La cosa acá es que esta es la única que se hace en nuestro país y se consume regularmente.

El año pasado, Peñafiel había hecho estos mismos estudios y pasó el examen, de hecho, habían obtenido una cantidad indetectable de arsénico. Sin embargo, ahora les falló. De acuerdo con el estudio, la planta está cambiando sus protocolos para reducir emisiones y eso terminó por elevar los niveles del metal cancerígeno.

Eso sí, en el mismo estudio se reconoce que, apenas Peñafiel —bueno, su empresa “madre”,  Keurig Dr Pepper— se enteró de los descubrimientos, tomó la decisión de suspender la producción de agua embotellada en su planta de México.