Entre los 17 libros que AMLO ha publicado ya se imaginarán que el tema central casi siempre ha sido la corrupción… y su libro de 1995 titulado ‘Entre la Historia y la Esperanza’ no es la excepción. Lo curioso acá es que desde esas épocas denunció los enredos inmobiliarios de Manuel Bartlett.

Quién diría que —24 años después— el propio AMLO se aventaría un “No te preocupes, Rosario” defendiendo a Bartlett de las acusaciones oscuras en sus bienes raíces.

En un fragmento de su libro noventero, reproducido por la revista Proceso el 18 de noviembre de 1995, se puede ver que el actual presidente denunciaba tranzas y corrupción en la urbanización de Villahermosa, Tabasco, en los primeros años de la década de los setenta. Específicamente —con nombre y apellidos— menciona los enredos de la familia Bartlett.

“… Por hablar sólo de un negocio, los terrenos de Manuel Bartlett Díaz, que había heredado de su padre, Manuel Bartlett Bautista, fueron urbanizados de una peculiar manera. Bartlett hijo se asoció con el yerno de Trujillo, Ignacio Cobos, y ambos acordaron que éste se encargaría de introducir todos los servicios públicos (pavimento, agua, drenaje y energía eléctrica) y una vez concluido el trabajo se dividirían por mitad el nuevo fraccionamiento residencial Framboyanes. Así ocurrió, pero claro está que todas las obras de infraestructura se hicieron con cargo al erario”.

Por si no fuera suficiente balcón, estos comentarios fulminantes aparecen en un apartado llamado “El Imperio de la Corrupción”.

¿Y en 2019? 

Después de que apareciera un reportaje publicado por Areli Quintero en el portal de Carlos Loret que denunciaba que Bartlett tiene casi 800 millones de pesos “escondidos” en negocios de bienes raíces, AMLO defendió a su compadre en la conferencia matutina.

“Estoy muy satisfecho con el trabajo del licenciado Manuel Bartlett que me apoya en el propósito de limpiar la Comisión Federal de Electricidad de corrupción”, mencionó el presidente este miércoles 11 de septiembre.

“Podría parecer una paradoja (…) nuestros adversarios, los conservadores, los que se dedicaron a saquear, ahora son opositores y están queriendo confundir con el propósito de enrarecer el ambiente, hacer creer que todos somos iguales, cuando no es así”, insistió. “Todos estos reportajes tienen que ver con intereses de grupos creados que lucraron durante los 36 años de la llamada política neoliberal, que no fue más que una política de pillaje, por eso los ataques a Manuel Bartlett”.

Aunque AMLO defendió a su dinosaurio consentido —y pareciera declararlo inocente desde el estrado presidencial—, la SFP abrió una investigación directa sobre las propiedades Bartlett.

*Con información de Marco Levario Turcott // Etcétera