Todos tienen un amigo o amiga malacopa. En la vida “normal” no pasa de que ese intenso de la bebida se apodere de la música y cante las rancheras llorando. El problema viene cuando ese amigo al que se le pasan los tragos es policía de la CDMX y para divertirse en la fiesta decide vaciar el cartucho de su pistola —del trabajo, faltaba más— disparando al aire.

Y claro, para acabarla de amolar, haces el chistecito posando para la cámara. ¡Córrela, Furcio!

De acuerdo al periodista Carlos Jiménez, este policía poseído por el espíritu de Sam Bigotes es Ian del Moral Martínez, un agente de la PGJ asignado a la Fiscalía de Narcomenudeo. Además, estaba acompañado de Gustavo Carmona, otro compadre que también trabaja en la Procuraduría. ¡AJUA!

Aprovechando la quemada en redes sociales, nuestras eficientes autoridades como mejor lo saben hacer: con un tuitazo y un mensaje genérico. “Buenas noches, se tomó conocimiento de los hechos y se inició carpeta de investigación correspondiente, agradecemos su reporte”, escribía la cuenta oficial de la PGJ.

La Procuraduría confirmó por la tarde de este jueves que el “héroe” de esta historia sí es miembro de su corporación pero ya fue separado, ya le quitaron el arma y está en proceso de ser cesado.