Charlie Sheen es un señorón y nuestro modelo a seguir. Puede hacer lo que quiera, incluso estar ebrio afuera de un restaurante de tacos mientras ensaña la chichi.

Leyeron bien, una noche cualquiera unos jóvenes gringos pensaron que sería buena idea pasar a un Taco Bell por algo de cenar. Para su sorpresa, al llegar se toparon ni más ni menos que con Charlie Sheen, quien se encontraba un poco pasado de copas.

Comenzaron a grabarlo y cuando Charlie volteó a verlos, en lugar de cantarles un tiro o reclamarles, se acercó a saludarlos e incluso les pidió perdón por el estado en el que se encontraba. “Andaba tan chido” que les mostró sus tatuajes.

Aquí este hermoso momento:

¡Soy fan!

Sin duda, Charlie Sheen es la persona con la que quisiera ir a una fiesta.

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