La tarde de ayer, sábado 16 de febrero, diversos usuarios comenzaron a compartir en Twitter varias fotografías del mar en Acapulco, Guerrero. Y no, esto no era con la intención de que todos vieran lo bonito que se veía el paisaje pues, en realidad, era para evidenciar un fenómeno poco común, pues el agua se había distanciado 10 metros de la playa Dominguillo, ubicada en el puerto mexicano.

Lo más curioso es que el mismo fenómeno ocurrió en la ciudad de Progreso, en Yucatán, cerca de las 4 de la mañana del mismo día. Sin embargo, acá el mar no se anduvo con tonterías y se alejó 100 metros de la playa, un hecho que además de alertar a los habitantes por el riesgo de un posible tsunami -lo primero que se piensa cuando el agua se distancia de las costas- movilizó a las autoridades ecológicas del estado, ya que el descenso del agua provocó que diferentes especímenes de caracol blanco -cuya recolección está prohibida permanentemente-, salieran a la superficie y se quedaran atrapadas en la arena.

Ante el creciente temor de la gente y turistas que se encontraban cerca de ambas playas, las autoridades salieron a aclarar que no se trata de un posible tsunami ni otro desastre natural, y en realidad, este fenómeno es más normal de lo que uno podría pensar.

En el caso de Acapulco, Protección Civil de Guerrero afirmó que este fenómeno es propiciado por un sistema anticiclónico situado en la costa de California, Estados Unidos. El secretario de dicha dependencia, Marco César Mayares, explicó que debido a que los vientos de este sistema giran en sentido a las manecillas del reloj, provocan que el agua de las playas se desplace al interior del mar.

Si de plano no entiendes a qué se refieren o cómo funciona esto, piénsalo como un plato de espaguetti lleno, que va disminuyendo de capacidad en los bordes cuando enrollas los fideos con un tenedor en el centro. 

En Yucatán la cosa no es muy diferente y aunque quienes se dedican a la pesca saben que es algo normal, el acontecimiento sí que fue sorprendente para los turistas. De acuerdo con el capitán de Puertos, Bernardo Crespo Silva, citado por El Diario de Yucatán, esto es un fenómeno natural y efecto lunar. El pasado 27 de enero en la playa se había registrado marea alta, la cual provocó que el agua avanzara 100 metros. Ayer se presentó la vaciante y el mar se alejó. En pocas palabras, una cosa de mareas nada más.

Hasta el momento las autoridades de ambos estados descartan cualquier tipo de sismo marino o tsunami, así que si tú te encuentras por allá y ya estabas pensando en dónde podías refugirte, puedes despreocuparte y seguir disfrutando del sol y la playa.