When a mother in Columbus, Georgia, learned her 10-year-old son Sean was misbehaving in class, she said she looked to the local police to help. Chiquita Hill said her son Sean's fifth-grade teacher told her that Sean was "rude and disrespectful, not listening, talking back, not doing his school work." On Tuesday, the teacher even came to Hill's house to speak with Sean. But her words went "in one ear and out the other," Hill said. "I knew I had to do something to shock him," Hill, 33, told ABC News today. After the teacher left, Hill called the Columbus Police Department and explained Sean's behavior, and the police agreed to send officers to Hill's home. "[Sean] didn't believe me. ... When they showed up to the door, that's when it hit him," Hill said. Officers arrived and explained to Hill what they would do: they put Sean in handcuffs and put him in the back of a police car for about five minutes. An officer even got into the car, flashed the lights and drove up a few inches, Hill said, "just to give him a scare." "Everything happened so fast," Hill said. "He didn't have time to react to anything. ... He was scared."

Porque se porta mal, madre pide a policías arrestar a su hijo de 10 años

Claro que el arresto fue falso, pero con tal susto seguramente el chamaco dejará de andar de cábula por un largo tiempo… y en unos años necesitará terapia psicológica.

Después de –otra vez- ser llamada por el director de la escuela ya que su hijo Sean no entregó tareas -además de mostrarse muy indisciplinado- una mujer de Georgia, Estados Unidos, decidió poner quieto a su hijo no con golpes, regaños o privarlo de jugar canicas… bueno, xBox. No, recurrió a algo más drástico: pidió a verdaderos policías arrestarlo.

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Chiquita Hill, nombre de la madre, advirtió de la intervención de la justicia a su vástago de 10 años, tras realizar una llamada a la comisaría y explicar la difícil situación que atravesaba para intentar “domar” al menor… éste no creyó en la amenaza hasta que escuchó que alguien tocó a la puerta y –efectivamente- eran dos agentes listos para impartir la justicia maternal.

Esposado y toda la cosa, Sean fue trepado a la patrulla, en la cual – después de encender la sirena- los oficiales le dieron un “paseo”, para después ser regresado a los amorosos brazos de su madre.

Criticada por unos y aplaudida por otros, doña Chiquita señala que su intención fue sólo asustar a su hijo, no hacerle daño: “Quiero que entienda que hay consecuencias en sus acciones (…) Sé que tendrá cambios a medida que crece, pero quiero detenerlo ahora, antes de que sea mayor… como la madre de Baltimore”.

Por otra parte, la policía local se desmarcó de los agentes que cometieron el “arresto”, ya que fue sin autorización previa. Sin embargo, parece que el escarmiento tuvo éxito: “he estado en contacto con su maestro y me da informes”, comentó la madre al New York Daily News.

“La maternidad no viene con un manual. Crie a mi hijo de la mejor manera que conozco para que pueda ser un miembro productivo de la sociedad (…) Quiero enderezarlo antes de que crezca, porque no quiero que vaya a la cárcel”.

*Vía metro.co.uk