Ya no se puede confiar hasta en los festejos oficiales o al menos esto se infiere después de lo que ocurrió en Mezcaltzingo en el municipio de José Herrera, Guerrero, donde al menos 108 personas, en su mayoría niños y niñas, se intoxicaron tras comer el pozole que les sirvieron en la celebración del Día del Niño.

Orquídea Hernández, alcaldesa del municipio, tuvo que pedir la ayuda del gobierno estatal para atender a los pequeños que presentaron síntomas de intoxicación. Además, la funcionaria informó que la cifra alcanzó casi los 200 intoxicados.

Una celebración desafortunada

Se supone que en una escuela de la comunidad de Mezcaltzingo se festejaría a los niños y niñas. Para hacerlo, en el menú se contempló un buen pozole estilo guerrero, peeeeeero la sorpresa para los padres de familia, niños y niñas fue que este no resultó ser el mejor platillo.

Como consecuencia, el gobierno de Guerrero envió tres ambulancias y tres unidades de rescate de Protección Civil y de la Secretaría de Salud, seis ambulancias de la Cruz Roja y hasta los secretarios de estas dependencias le cayeron al lugar —ya se imaginarán la magnitud de la intoxicación.

De acuerdo con medios de comunicación, los menores de edad fueron atendidos en Hueycantenango y se encuentran estables. Sin embargo, el punto era que el 30 de abril celebraran su día y todo se arruinó, presuntamente, por el pozole.

Y en Veracruz

En el mismo contexto, en la Sierra de Zongolica, Veracruz, se reportó la intoxicación más de cien niños después de consumir los pasteles que les dieron para festejar el Día del Niño.

De acuerdo con la Oficina de Comunicación Social del IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social) varios menores fueron atendidos en el Hospital rural Bienestar. Y al igual que en Guerrero, las autoridades tuvieron que apoyar a la población con el equipo de emergencia y de la Secretaría de Salud.

**Foto de portada: especial.