Con ganas de que de nuevo lo manden a la goma, el expriista Humberto Moreira pretende ir por un puesto como legislador en las futuras elecciones de 2018. Así lo insinuó por medio de una escueta, pero esperanzadora publicación hecha en su página Facebook.

Al parecer, el exgobernador de Coahuila ya no quiso pelear la diputación plurinominal que, dice, el “pu%”#o” de su hermano le robó. ¿Para qué? En lugar de gastar fuerzas en marchas y en exigencias de “votoXvoto”, ha optado por ir preparando una poderosa campaña para, ahora sí,  ganar de forma incuestionable.

Aunque algunos malpensados señalan que la urgencia de Moreira de ganarse un hueso es para tener fuero, ya que lo andan investigando (en Estados Unidos, claro) por la serie de transas que hizo durante el tiempo que se desempeñó como gobernador del Estado, el honorable expriista asegura que su verdadera intención es ayudar a la gente y de paso fregar a su hermano y a todos los que le voltearon bandera (priistas y panistas).

Prueba de lo anterior es la línea de artículos de limpieza etiquetados con su jeta, los cuales son ofrecidos en mercados organizados por el Partido Joven, institución que en los pasados comicios lo candidateó para diputado plurinominal. A final de cuentas, el asunto se quedó en “ya merito”: el Partido Joven no alcanzó ni siquiera el 3% de los votos emitidos en los comicios del 4 de junio, porcentaje que se necesitaba para que Moreira ganara la diputación. Sólo obtuvo 2.87% en la elección de legisladores locales.

Y en los otros rubros ni hablar. De acuerdo con la información del Instituto Electoral de Coahuila, el Partido Joven registró 1.19% de los votos en la elección de gobernador y 1.71% en ayuntamiento. Con estos raquíticos números, el partido perderá su registro, señala El Siglo de Torreón.

Aunque el abogado del Partido Joven, Julio Aldape, señala que está en pie un juicio para una revisión constitucional, la cual haría que la institución política sobreviva con míseros 2% de los votos… parece que Moreira los dejará que arreglen ese asunto por su cuenta, pese a que –de admitirse y ganar el trámite– se aseguraría la curul de Moreira.