Pretenden aumentar impuesto al tabaco ¿otro error de estrategia?

El día de ayer se presentaron tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores iniciativas de reforma a la Ley General de Control del Tabaco, donde se contempla entre otras cosas, un impuesto adicional al que ya existe del 7% al costo de las cajetillas de cigarro, así como prohibir fumar dentro de las universidades públicas y privadas del país y derogar el permiso que tienen bares y restaurantes de operar con un lugar construido ex profeso para fumadores.

El día de ayer se presentaron tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores iniciativas de reforma a la Ley General de Control del Tabaco, donde se contempla entre otras cosas, un impuesto adicional al que ya existe del 7% al costo de las cajetillas de cigarro, así como prohibir fumar dentro de las universidades públicas y privadas del país y derogar el permiso que tienen bares y restaurantes de operar con un lugar construido ex profeso para fumadores.

Asimismo, se pretende retirar de la vista del público todos los aparadores que muestren cigarrillos dentro de tiendas y demás establecimientos comerciales.


Por último, también se busca eliminar la publicidad de las tabacaleras en los medios de información escrito, radiofónico y televisivo así como aumentar los pictogramas de las cajetillas para pasar de un 33 a un 50 por ciento en la cara frontal de los paquetes.

Todo lo anterior suena como un esfuerzo enorme por parte del poder legislativo para atender este problema, sin embargo, ¿son estas las medidas adecuadas para combatir el tabaquismo, en un país plagado de cigarros piratas, de tienditas improvisadas que venden cigarrillos sueltos en cada esquina y que prueban el facil acceso que tienen los menores de edad a las cajetillas de tabaco?

Sin lugar a dudas, en la iniciativa hay cosas rescatables como hacer de las escuelas lugares libres de humo, pero ¿realmente aumentar los impuestos al cigarro así como los famosos pictogramas sirven para que la gente deje de fumar? ¿Han servido hasta ahora?

De acuerdo con el más reciente informe del Instituto Nacional de Salud Pública, el tabaquismo se ha vuelto una adicción entre los sectores más pobres del país, al grado que muchas familias gastan más dinero en comprar cigarros, que en otras necesidades como alimentación, vivienda, educación y salud.

De acuerdo a la encuesta “El vínculo entre el tabaquismo y la pobreza en México” publicada el mes pasado, el gasto promedio mensual en tabaco de los hogares de menores ingresos es de $211 pesos, dinero que se utilizar para comprar 20 litros de leche, 13 de kilos de huevo, 23 kilos de frijol o 13 kilos de harina de maíz.

Los fumadores en pobreza destinan el 5.5 por ciento de sus ingresos para la compra de tabaco, el 4.2 por ciento para vestido y calzado, 2.1 por ciento para salud y en educación tan sólo gastan el 4.7 por ciento.

Esta es una muestra clara de que aumentar el costo del tabaco no ha sido una estrategia correcta para combatir su consumo y no solo eso, sino que ha impulsado la comercialización ilegal de cigarros piratas.

Es un hecho que el tabaquismo se ha convertido en un problema de salud pública en nuestro país, registrando 60 mil muertes por año, además del gasto de más de 40 mil millones de pesos para los tratamientos de enfermedades crónicas provocadas por la adicción al tabaco, sin embargo el problema no se resuelve con aumentar el precio de las cajetillas, sino con un trabajo integral de prevención, educación y tratamientos más completos y complejos para ayudar a las personas a dejar de fumar.

¿Ustedes que opinan?





Top Relacionadas
:)