El PRI modifica sus estatutos y en 2018 podrá tener un “candidato simpatizante”

El PRI, cual equipo de la Liga MX, no le tiene mucha fe a sus canteranos, así que hoy, en no muy sorprendente movimiento realizado previo a su Asamblea Nacional, decidió quitar los candados que impedían que un no militante pudiera ser postulado como candidato a la Presidencia de la República. En pocas palabras, en el PRI ya podrá haber “candidatos ciudadanos simpatizantes”.

Para lo anterior, los del tricolor se enfrascaron en un nada candente debate de 40 minutitos. Luego de éste, decidieron modificar sus estatutos y así abrir el camino para que José Antonio Meade… digo, cualquier persona sea opción de abanderado.  Claro, previo visto bueno de la Comisión Política Permanente, la cual seguirá siendo la encargada de aprobar quiénes participan en los procesos de postulación de candidatos.

Mientras que facilitaron las cosas para los externos, los delegados priistas se la pusieron más complicada a los de casa para poder aspirar a un cargo de elección popular. Además de mantenerles el requisito de tener una militancia de – mínimo – 10 años, se les pide que demuestren tener una trayectoria limpia de actos de corrupción… y así, pues cómo. Bueno, también el requisito va para los externos, pero, en el caso priista, es como si pidieran tener ojo azul, medir más de 1.80 y hablar cinco idiomas. Los puede haber… pero no se dan por racimos.

“Si nosotros nos abrimos a una candidatura a un ciudadano, éste debe malearse y entrarle a nuestro chiquero comprometerse con nuestra Declaración de Principios y con nuestro Programa de Acción”, pidió el exsecretario de Organización del CEN, José Ramón Martel.

Claro, no todo fue bienvenidas a los foráneos y en contra se expresó el fino exgobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, quien advirtió que dejar que un no militante llegue al poder vía candidatura priista es riesgo de acabar con el negocio volverse “taxi que pueda llevar a cualquiera sin compromisos”.

“La militancia está hasta la madre de la imposición, de que no se le respete y ahora quieren quitar los requisitos para abrir el partido ¿A quién? Si tenemos militantes que pueden ser nuestros candidatos”, expresó el digno exmandatario al ver cada vez más lejana su posibilidad de sentarse en la grande… si es que alguna vez la tuvo.

En fin, poco caso le hicieron al no muy bien recordado exejecutivo oaxaqueño y a final de cuentas se decidió que para 2018 podría haber un presidente pseudo priista. Ya sólo es cuestión que el sábado – en la Asamblea Nacional – se ratifiquen los cambios a los estatutos y listo.