A finales del año pasado nos enteramos que en la azotea de una casa de la alcaldía Iztacalco, en la Ciudad de México, vivían tres leones: dos machos y una hembra. El dueño afirmó que tenía los permisos para tenerlos en ese lugar y que los tenía desde que eran cachorros.

Este martes, elementos de la Procuraduría General de la República (PGR) y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) acudieron al domicilio para decomisar a los felinos. Aunque no se sabe a dónde serán trasladados tras ser valorados médicamente, los trabajadores se llevaron a los leones en jaulas en una camioneta de Rescate de Fauna Silvestre.

Sin embargo, tanto los propietarios como los vecinos se resistieron.


El dueño de los animales, Omar Rodríguez, explicó que contactará a sus abogados para saber qué procede legalmente y tratar de recuperarlos. Es importante mencionar que en junio del año pasado, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó el plan de registro y de manejo de los felinos por considerar que no garantizaba la seguridad civil, métodos de contención y mucho menos respuesta a contingencias.

Posteriormente, en octubre, las autoridades explicaron que iban a turnar el caso a la PGR.

Anteriormente, el dueño explicó que diariamente los alimentaba con 30 kilos de carne de pollo y eran revisados cada tres meses por un médico veterinario.