Este fin de semana, del 16 al 18 de noviembre, se festeja —es un decir— una edición más del súper tradicional Buen Fin. En su octavo año, la iniciativa que se voló la idea del Black Friday gringo está a funcionando a todo vapor. No importa si eres de los que ya se agarró del chongo por llevarse la última tele del supermercado, si quieres ahorrarte unos pesos de un paquete de calcetines o si de plano nomás saliste a ver qué te encuentras, hay algo que a todos nos pone rojos del coraje: que las tiendas se hagan patos con las promociones que ofrecieron. 

Como gritarle a los gerentes o pelearte con los chavos que están trabajando ahí no sirve para nada —solo ocasionará que llamen a seguridad y corras el riesgo de volverte viral—acá te contamos qué puedes hacer si llegaste muy campante a gastar tu quincena y a la mera hora, los negocios no respetaron una promoción.

Paso 1: Checa bien que sí sea su culpa

Nada como hacerla de tos y luego darte cuenta que el equivocado eras tú. Por eso, en lugar de salir corriendo con la cola entre las patas por la pena, el primer paso es revisar bien que los que no están respetando la promoción sean ellos. Ver dos veces que los precios coincidan, que no te hayas olvidado de una coma o revisar que sí aplicaba el descuento no le hace daño a nadie.

Eso sí, una de las cosas más importantes es revisar bien las letras chiquitas. A veces las promociones son medio pasadas de lanza y solo aplican bajo varias situaciones extremadamente específicas, pero eso se vale y no hay ni como reclamar. Checar los términos y condiciones de la promoción o preguntarle a los empleados sobre las circunstancias en las que sí es válido el descuento te podrá echar la mano.

Paso 2: Junta evidencia

Ya que comprobaste que ellos son los que se aprovecharon de la situación y no están cumpliendo con las promociones que prometían, el siguiente paso es juntar evidencia.

No importa como le hagas, pero este paso es necesario. Es lo mismo si tomas una foto de la promoción equivocada, del flyer impreso o del correo electrónico que te llego. Si ahí —o en tu ticket—, se aprecia el incumplimiento de la promoción será una evidencia válida.

Paso 3: Háblale a Profeco

La Procuraduría Federal del Consumidor se preparó para el Buen Fin. Ya saben que habrá muchas compras y, por lo tanto, muchas quejas. Entonces, pusieron a la disposición del público varios canales distintos para contactarlos.

En redes sociales, puedes escribirles en Twitter a @Profeco o en su página de Facebook en ProfecoOficial. También, puedes visitarlos en uno de los 177 módulos que instalaron para atender quejas de los consumidores. Es más, puedes echarles un telefonazo: para la Ciudad de México es el 5625-6700 y para el Interior de la República el 01-800-468-8722.

Paso 4: Sigue los pasos que te indiquen

Acá está fácil. Una vez que te hayas comunicado con Profeco, ellos te van a echar la mano a decirte cuales son los pasos que faltan en el proceso y cómo darle seguimiento a tu queja.

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En la edición del 2016, hubo 702 denuncias y más de 640 se resolvieron en favor de los consumidores. En la del 2017, casi el 94% de las inconformidades se resolvieron en favor de los usuarios. O sea, las chances son buenas si presentas una queja fundamentada. “Como consumidores, debemos hacer valer nuestros derechos y denunciar cualquier posible abuso por parte de los comercios ante la Profeco, ya sea por no respetar el precio o la promoción, o bien, por publicidad engañosa o falsas promesas”, contaba Bernardo Prum, director comercial de la agencia financiera Coru.com

Si andaban con el pendiente, de acuerdo a los datos de Profeco, la ropa, televisiones, calzado, celulares, electrodomésticos y equipo de cómputo son los productos que más quejas reciben por promociones engañosas.