Lo que necesitas saber:
Recordó que no se trata de una obra reciente, ya que comenzó durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Desde hace algunos meses se ha dado mayor visibilidad a distintos conflictos ambientales y es que caso del megaproyecto de Mahahual hizo que muchas personas comenzaran a poner atención en este tipo de obras que, según diversos colectivos, podrían generar afectaciones al medio ambiente.
Y justo uno de esos casos es el de la planta de amoníaco en Topolobampo
Y es que en las últimas semanas cientos de manifestantes, comunidades indígenas y colectivos ambientalistas de Sinaloa salieron a las calles para visibilizar el caso. Sin embargo, este 30 de junio la presidenta Claudia Sheinbaum habló sobre el proyecto durante su mañanera.
La mandataria defendió el proyecto y aseguró que la planta ya está prácticamente terminada, pues tiene un avance del 95%. Además, recordó que no se trata de una obra reciente, ya que comenzó durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Incluso señaló que se realizó un estudio de impacto ambiental y una consulta pública para conocer la opinión de la población, donde, según dijo, “ganó que se construyera”.
Sus declaraciones llegan luego de que comunidades indígenas mayo-yoreme y colectivos ambientalistas mantuvieran protestas para impedir la operación de la planta.
Los inconformes consideran que el proyecto podría afectar la Bahía de Ohuira y poner en riesgo el ecosistema de la zona. Sin embargo, la presidenta aseguró que la consulta sí se llevó a cabo y que la mayoría de la población votó a favor del proyecto, por lo que rechazó que la construcción se haya realizado “a espaldas de la gente”.
También afirmó que la planta cuenta con autorización ambiental y con medidas de mitigación para reducir su impacto. Además, agregó que la producción de amoníaco será clave para fabricar fertilizantes en México y avanzar hacia la soberanía alimentaria, reduciendo la dependencia de las importaciones.
Y aunque hay miles de mexicanos que no están conformes con este proyecto, la mandataria dejó claro que la construcción no se detendrá. Eso sí, aseguró que continuarán el diálogo con las comunidades inconformes, aunque la obra ya se encuentra prácticamente terminada.
Por ahora habrá que esperar qué sucede con este proyecto, pues mientras el Gobierno sostiene que traerá beneficios para el país, las comunidades y colectivos ambientalistas insisten en que todavía hay muchas dudas sobre el impacto que podría tener en la región.
