Después de que en redes sociales surgiera el hashtag #MetooEscritoresMexicanos y comenzaran a ser públicas las denuncias anónimas de las usuarias que han sido víctimas de acoso, hostigamiento y abuso sexual en distintos gremios, Periodistas Unidas Mexicanas (PUM) se dio a la tarea de dar a conocer la numeralia de los casos en el ámbito periodístico que arroja 120 denuncias publicadas señalando a reporteros, editores, fotógrafos, columnistas o directores de distintos medios de comunicación, donde 119 de los señalados fueron hombres, mientras sólo un caso correspondió a una mujer.

El corte de los datos fue hasta el 25 de marzo. Como mencionamos, después de que surgiera #MetooEscritoresMexicanos, las periodistas decidieron seguir el movimiento al exponer los casos que suceden en los medios de comunicación —esto fue la noche del 23 de marzo de este año—.

Las preguntas 

Ante el cuestionamiento de usuarias y usuarios de Twitter acerca de cómo funciona el filtro para decidir qué casos se exponen —y saber qué denuncias son ciertas y cuáles no—, el colectivo apuntó en un comunicado la siguiente dinámica:

“Verificamos que tanto quien acusa como quien es señalado sean personas reales y que éste trabaje o haya trabajado en el medio al que se hace referencia la denuncia”.

Vale mencionar que para el colectivo la denuncia anónima es importante. ¿Por qué? Como sabemos, señalar los distintos tipos de abuso no resulta una cosa sencilla en nuestro país y menos si se hace dentro de un gremio. Entonces, para garantizar cierta seguridad, la denuncia anónima es funcional. Después, queda abierto el espacio para el derecho de réplica —que puede hacerse desde las cuentas de los usuarios o adjunto a la denuncia publicada—. Las denuncias deben ser hechas por las víctimas de manera directa, “para garantizar su consentimiento y evitar vulnerar su privacidad”.

¿Qué sigue?

En contexto del Día Internacional de la Mujer 2019, PUM llevó a cabo el sondeo #AcosoData sobre el acoso, hostigamiento y agresiones que las mujeres sufren en el ámbito periodístico. Tras conocer los resultados —73% ha vivido alguno de estos abusos—, el colectivo puso en marcha un mecanismo para visibilizar la problemática que, finalmente, encontró una vía con el movimiento #MetooEscritoresMexicanos, el cual surgió el fin de semana pasado con el objetivo de exponer los casos de acoso y hostigamiento contra las mujeres en el gremio literario.

Pero, ahora, ¿qué sigue? El colectivo de periodistas, reporteras, editoras, fotógrafas, infografistas e ilustradoras ha puesto el acento en las empresas donde se registraron las denuncias. ¿Por qué? Una vez que se visibilizó la problemática, las medidas para erradicar las agresiones está en manos de las empresas:

El cambio vendrá de las empresas periodísticas de garantizar espacios libres de violencia para las mujeres aplicando una política de tolerancia cero ante el acoso u hostigamiento sexual, creando y haciendo cumplir los protocolos adecuados para atender las quejas”.

En fin, es importante mencionar que otros gremios se han sumado al movimiento, desde el académico, en el cine, el teatro y la medicina. Sin embargo, algunos usuarios de redes sociales han cuestionado la dinámica y el filtro para exponer las denuncias —argumentando que algunos casos pueden ser falsos y entonces se perjudica la imagen del señalado o señalada—. Por lo pronto, este ha sido el proceso, al menos, en los medios de comunicación y las denuncias para cuestionarnos aquello que en algún momento fue normalizado por nuestra sociedad: el acoso, hostigamiento y abuso.

**Foto de portada: Jimena Palacios.