Pese a que AMLO se mostró muy seguro de que, sin ayuda de nadie, Pemex y la Sener se podrán aventar la construcción de la refinería Dos Bocas en sólo tres años, ya son varios los frentes que le dicen al presidente “no lo haga, compa”.

Uno de ellos fue el sector financiero, la cual tras el anuncio hecho en la mañanera de ayer, se mostró… digamos no tan convencido… sobre todo por aquello de que la licitación de Dos Bocas se consideró “desierta” y, por lo tanto, el proyecto será responsabilidad de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Secretaría de Energía (Sener)… pos de dónde o cómo, si ni  la paraestatal ni la dependencia tienen recursos o capacidad para tamaña chambota.

El que se declarara desierta (la licitación) nos confirma que han sido equivocados los estimados de tiempo y costo por parte del gobierno, a la vez que también lo es distraer la atención de Pemex para la construcción, sobre todo dados los graves problemas que ya debe atender”, señaló Citibanamex.

En su conferencia matutina, AMLO aseguró que la construcción de Dos Bocas será responsabilidad de Pemex y la Sener porque las constructoras que se quisieron aventar el tiro o daban costos muy elevados o planteaban acabar la refinería en más tiempo del que ellos quieren. Así que, aplicando la del güey cuando recibe el presupuesto del plomero, AMLO dijo “pos yo me lo echo… total, ¿qué tan difícil puede ser?”

Por cierto, así lucía en diciembre una parte del  puerto marítimo Dos Bocas, donde se construirá la nueva refinería…

FOTO: EDGAR JASSO /CUARTOSCURO.COM

Según López Obrador, la construcción de la refinería Dos Bocas, en Tabasco, comenzará en junio próximo y estará lista en mayo de 2022, con un costo de 8 mil millones de pesos… pero cuál, dice Citibanamex: algo como lo que plantea AMLO (una refinería capaz de producir 400 mil barriles diarios ) tendría un costo de 12 mil millones y requeriría un tiempo de, mínimo, ocho años para construirse.

Así, por estos cálculos que nomás López Obrador y su equipo creen que sí salen, los de Citibanamex consideran que el proyecto de la nueva refinería Dos Bocas es una “nueva equivocación del gobierno”.

Refinería podría meter (más) presión financiera a Pemex y al gobierno

Otros que tampoco ven con buenos ojos el proyecto de la refinería en tierras tabasqueñas son los de las calificadoras, quienes consideran que –al menos como ayer lo planteó AMLO– la construcción de Dos Bocas eleva el riesgo de sobregiros en costos y retrasos.

En la misma línea que Citibanamex, el vicepresidente de la firma calificadora Moody’s, Peter Speer, recordó que las empresas constructoras que pretendían participar en la construcción de la refinería señalaron que un proyecto como el de Dos Bocas necesitaría más de tres años… y, claro, costaría más de pin%&/es 8 mil millones de pesos. Con lo anunciado ayer por el Ejecutivo “se valida nuestra preocupación en torno a que los estimados del gobierno de México fueron optimistas”, cita La Jornada a Speer.

Y aquí entra la advertencia que hace unos meses hizo Moody’s al gobierno, en relación a la calificación de Pemex: ya está baja, si vuelve a reducir su nota, entonces se mandaría a la paraestatal a calidad de “basura”, lo cual obligaría a que sus tenedores de deuda vendan. Y vale la pena recordar esto porque, siendo la refinería Dos Bocas responsabilidad de Pemex, lo que se le hace es meterle más presión a una paraestatal que apenas si puede con las broncas de huachicoleo y caídas en los precios del petróleo.

Pero bueno, ahí AMLO y la 4T sabrán.