La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) publicó la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y Estudio de Riesgo de Pemex (Petróleos Mexicanos) sobre la Refinería Dos Bocas, en Tabasco. Y aunque en el análisis se reconoció que existe un impacto ambiental en la zona del puerto tabasqueño, lo que faltó fue decir qué tipo de consecuencias enfrentará el gobierno de AMLO.

Según Reforma, el informe ocultó esta información y la catalogó como reservada, debido a que los datos podrían incrementar el costo de las operaciones financieras y de paso esta información le serviría a la Secretaría de Energía (Sener) llevar a cabo acciones estratégicas.

Foto: CEMDA

Información Reservada

Para no hacer largo el cuento, entre la información reservada se encuentra la descripción de la fauna que podría ser desplazada, el análisis de la cobertura vegetal, los volúmenes de agua que se necesitan para las obras y el funcionamiento de Dos Bocas y el número de hectáreas que requieren para alcanzar el permiso de cambio de uso de suelo.

A la lista se agrega el cálculo de las emisiones atmosféricas y de Gases de Efecto Invernadero (GEI) —aunque eso sí, el reporte menciona la emisión por dióxido de carbono, metano y óxidos de nitrógeno.

¿Luego?, ¿qué hay de los residuos que se podrían generar? Una gran cantidad, aunque no se especifica cuánto. Las tablas del análisis de riesgo sobre los posibles accidentes en las plantas también queda como clasificada. En resumen, van los temas a reserva:

Alteración de la calidad de agua de consumo humano.
Alteración del agua de lluvia.
Modificación de las escorrentías que conducen las aguas pluviales.
Generación de emisiones contaminantes y partículas suspendidas.
Modificación de los niveles de erosión del suelo.
Desplazamiento de fauna.