Roban retrete de oro de casa de Winston Churchill; hay dos detenidos

Antes de que digan que el buen Winston Churchill se pasaba de fifí, cabe hacer algunas aclaraciones: sí, el retrete de oro estaba instalado en la casa en que nació… pero era parte de una instalación artística. Ora sí, así está la situación.

El sábado pasado, las autoridades británicas reportaron el robo de un inodoro de la casa del antiguo primer ministro de Reino Unido. Y si bien, cuando se necesita, cualquier retrete vale oro… éste lo era, literalmente. Con valor estimado de 5 millones de dólares, la dorada pieza es obra del italiano Maurizio Cattelan y, pese a ser considerada una “obra de arte”, fue instalada de tal manera que estaba listo para recibir un buen cake.

America, nombre con el que fue llamada la “exquisita” pieza, tuvo que ser arrancada del sistema de drenaje de la casa de Winston Churchill para ser robada… es decir, además de llevarse el retrete de oro, los ladrones dejaron una inundación de proporciones mexiquenses y, con ella, daños materiales en el inmueble.

“Cuando me informaron del robo, creí que era una broma. Tras un periodo de tiempo y confirmación, llegué a la conclusión de que era verdad”, comentó el autor de America, deslindándose del robo de su obra… lo cual no hubiera sido novedad, ya que en 1996 se apañó toda la exhibición de uno de sus colegas, para luego hacerla pasar como suya. Es ñero, pues.

Un primer sospechoso del robo fue detenido en las primeras horas. Ahora, según informa AP, un nuevo presunto responsable ya cayó. De acuerdo con la policía de Thames Valley, el nuevo detenido es un hombre de 36 años y podría estar vinculado con el robo del retrete de oro.

Los dos sospechosos no tienen (todavía) ningún cargo en contra y tampoco han sido identificados. Así que todavía no se puede dar por resuelto el robo del retrete, cometido el pasado sábado, en el Palacio Blenheim en Oxfordshire, lugar de nacimiento de Winston Churchill. “Queridos ladrones, por favor (…)  díganme si les ha gustado la obra y cómo se siente orinar sobre oro, comentó Cattelan, a quien evidentemente nada le ha molestado que su obra haya sido sustraída.