Desde que el presidente Donald Trump tomó posesión de su puesto el pasado 20 de enero, las redadas contra inmigrantes con estancia ilegal en Estados Unidos han cambiado su modo de operar. Los protocolos que se usaban en la administración del exmandatario Barack Obama se dejaron de lado y, en su lugar, se accionó un ataque frontal contra los connacionales en territorio estadounidense. Las redadas de Trump han dejado cientos de paisanos detenidos, que posteriormente han sido deportados a México.

135 deportados fueron recibidos por el presidente Enrique Peña Nieto el pasado 7 de febrero en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. A su llegada, el mandatario les comunicó que “no están solos, no se sientan abandonados. Siempre estarán abiertas las puertas de esta su casa”, además de asegurar que nuestro país está generando oportunidades y que esperaba que, a su regreso, pudieran encontrar “un espacio de desarrollo personal”. Aunque pareciera ser insuficiente, un primer paso se ha dado en esa dirección.

De lo perdido, lo encontrado: el pasado 1 de febrero, el presidente Enrique Peña Nieto envió una iniciativa preferente para reformar la Ley General de Educación en materia de revalidación de estudios. La propuesta de EPN tenía la finalidad de reducir y simplificar los requisitos y procesos burocráticos para que los connacionales deportados de Estados Unidos pudiesen insertarse en el sistema educativo. Estas reformas fueron aprobadas por unanimidad en comisiones de la Cámara de Senadores ayer 27 de febrero.

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Y a todo esto, ¿ahora qué sigue para los inmigrantes repatriados?

Las comisiones de educación y estudios legislativos del Senado de la República ya le dieron el visto bueno a las reformas y la turnaron a la mesa directiva para que en la sesión de este martes 28 de febrero se discuta y apruebe en el pleno. Con la iniciativa del presidente Peña Nieto se faculta a la Secretaría de Educación Pública para autorizar a las escuelas particulares con reconocimiento de validez oficial de estudios y a las instituciones públicas que en sus regulaciones no tengan permiso para otorgar revalidaciones y equivalencias parciales.

Dos de las más grandes y prestigiosas instituciones educativas en México ya se han posicionado respecto a las políticas del presidente Trump y su intención de deportar a, cuando menos, 3 millones de inmigrantes. El Instituto Politécnico Nacional (IPN) aprobó, en su Consejo General Consultivo, que a los mexicanos deportados a partir del 20 de enero de 2017 se les revaliden sus estudios de manera rápida y gratuita. El IPN, a través del Programa Temporal Educación Sin Fronteras, expedirá certificados, títulos o grados académicos a mexicanos que realizaron estudios parciales o totales durante su estancia en Estados Unidos.

El programa también contempla una beca de 2 mil 400 pesos mensuales —durante un año— a los repatriados que revaliden sus estudios en el IPN. Para continuar con este beneficio, el solicitante no debe mentir en su información educativa, además de haber aprobado con un promedio mínimo de 8 todas las asignaturas a las que se inscribió en el grado escolar anterior. Para más información sobre el programa, visiten la siguiente liga.

 ¿Y qué ha dicho la UNAM?

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) presentó el pasado 7 de febrero una serie de medidas para ayudar a que los alumnos mexicanos deportados de Estados Unidos puedan continuar con sus estudios universitarios una vez que regresen a nuestro país. Entre las medidas se encuentra la recepción de los estudiantes, o en su defecto, buscarles acomodo en instituciones incorporadas a la Máxima Casa de Estudios y en otras entidades de la República Mexicana. La UNAM también propuso reducir los trámites excesivos para que los alumnos repatriados se puedan incorporar de una manera más accesible al sistema educativo mexicano.

FOTOS: GETTY IMAGES

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