Y para abonar en las acusaciones de la supuesta operación que el intelectual Enrique Krauze hizo (sin mucho éxito) para evitar que AMLO llegara al poder, de la pluma del editor y profesor Ricardo Sevilla llega un testimonio de cómo el director de Plumas Libres le quiso aguadar la fiesta al ahora presidente.

En un extenso texto publicado en Aristegui Noticias, el también crítico literario Ricardo Sevilla asegura que trabajó por 18 largos meses en la estrategia antilopezobradorista, cuyo objetivo era que “el actual presidente de México no triunfara en las elecciones”.

De acuerdo con Sevilla, fue reclutado por el mismísimo Krauze, con la encomienda de elaborar materiales para atacar la imagen de AMLO: “el rigor era mínimo. Se trataba, en el peor de los casos, de hacerlo parecer zafio, intolerante y, sobre todo, como un dictador”, denuncia.

Como prueba de sus dichos, Sevilla acompaña sus textos con capturas de pantalla de las conversaciones que sostuvo con el supuesto operador de Krauze (y subdirector de Letras Libres), Fernando García, y con Leticia Gámez, enlace administrativo de la firma Colección Isabel y Agustín Coppel (CIAC), AC… ah, porque aunque fue reclutado por Enrique Krauze, la paga corrió por cuenta de Grupo Coppel… aunque la trama tuvo varios “patrocinadores”, uno de ellos una conocida cadena de cines.

Haciendo eco en la investigación “Operación Berlín”, realizada por Eje Central, Sevilla indica que la sede de operaciones de la trama se ubicaba en la calle de Berlín, número 245, en la colonia Del Carmen, alcaldía de Coyoacán… pero no por eso las reuniones con García no dejaron de hacerse en las oficinas de la prestigiada revista Letras Libres.

En Berlín 245 trabajamos con la empresa Expertaria, del panista Ricardo Rojo, quien fuera director de comunicación social de la Secretaría de Economía durante el sexenio de Felipe Calderón. Ahí acudieron, antes de haberse distanciado de Ricardo Anaya, Margarita Zavala y Roxana del Consuelo Sáizar”.

De acuerdo con Sevilla, no sólo abastecían de material para sus críticas a Enrique Krauze, sino también le echaban combustible al hijo de éste, León Krauze, y no sólo para que padre e hijo se le fueran recio a AMLO, sino también a su círculo cercano. Algo de debilidad tenían que encontrarle a Beatriz Gutiérrez Müller, Epigmenio Ibarra y a cualquiera cercano al ahora presidente.

Dice Tatiana Clouthier que "querían envenenar a AMLO durante la campaña"

En fin, como ya todos sabemos, ninguno de los intentos para bajar a AMLO de las preferencias presidenciales tuvo efecto y acabamos con el tabasqueño como presidente. ¿Y por qué hasta ahora denuncia? Pues algo de coraje tiene: para empezar, le prometieron muchas chambas que al final no se cumplieron y, además, mucho varo de la mafia del poder, pero a la mera hora se hicieron gansos, digo, patos con la paga. “Coppel ni siquiera me había pagado el mes de julio, tal y había prometido que lo haría”.

Al respecto del testimonio de Sevilla, Enrique Krauze pos, pa’ pronto, dijo ni siquiera saber quién es Ricardo Sevilla. “Yo nunca lo conocí. No lo conozco, nunca lo he visto en mi vida”, señaló en entrevista con Ciro Gómez Leyva.

De nueva cuenta el historiador aseguró nunca haber operado ninguna trama política y, si ejerció critica contra AMLO, lo hizo desde su auténtica “preocupación política perfectamente válida. Mi crítica ha sido siempre abierta, franca, pública”, aseguró.

En su conferencia mañanera de ayer, lunes 19 de marzo, AMLO señaló que no quiere este tipo de polémicas dentro de su gobierno… y, aunque sabe que Krauze no es afín a la Cuarta Transformación, “merece todo nuestro respeto”. En respuesta, el historiador escribió en Twitter que el respeto es correspondido y, nuevamente, señalando que su crítica es “franca y pública. He apoyado su proyecto social y moral. Y agradezco que reitere usted su postura de proteger las libertades”.