El día de ayer, el periodista Ciro Gómez Leyva publicó una columna en El Universal titulada “Ló cómodo y rentable que es lloriquear desde la Condesa” en la que expresa básicamente dos ideas:

1) Los que exigen que el presidente Enrique Peña Nieto tome medidas más serias que la designación de su amigo como “zar anticorrupción” para investigar sus posibles conflictos de interés

, en realidad ignoran que EPN está haciendo un buen gesto en pro de la transparencia. Los que realizan tal exigencia no tienen por objetivo el bienestar social, sino el escándalo:

“Me sorprende que el discurso cómodo, seguro e impecablemente correcto no pregunte por qué fue el propio Presidente quien pidió que se le investigue a él, su esposa y al secretario de Hacienda. No cuestionan al Congreso, los partidos opositores, la sociedad política en general. Y menos a las organizaciones de la sociedad civil, que en esta crisis ni siquiera han apuntado vagamente una indagatoria y […] no parecen tener más voluntad y/o capacidad que escandalizar y suprimir toda confianza en la autoridad. A mayor desprestigio, más ganancia en el río revuelto.”

2)  Según Gómez Leyva, los que sostienen la posición de que el presidente debería tomar mejores medidas frecuentemente son personas sin compromiso alguno y que rara vez se encuentran en situación de riesgo (lo que, de alguna manera, los convierte en pésimos interlocutores). Un claro ejemplo de esto, sostiene Ciro Gómez Leyva, es la organización internacional en pro de los derechos humanos, a la expresión y a la información, Article 19.

Un ejemplo. La página de Artículo 19 (article19.org) no tenía ayer referencia ninguna sobre el atentado a El Mañana de Matamoros, y la última nota sobre el asesinato del periodista veracruzano Moisés Sánchez era del 9 de enero. No me extraña. Tampoco supimos de ellos cuando nos secuestraron y asesinaron reporteros, o el lopezobradorismo agredió y robó a nuestros compañeros en 2012.

En su texto, Ciro Gómez Leyva también acusa a Darío Ramírez, director de Article 19 en México, no sólo de rehuir al peligro (lo que le haría cumplir mejor con su trabajo, según implica) sino también de “aplicar el maniqueísmo” y de cargar con una “escolta pagada con el erario” y de escribir sus textos alarmistas en contra de la buena voluntad presidencial desde “el eje Roma-Condesa”.

Todo esto lo hace Article 19, junto a muchas otras organizaciones y ciudadanos, concluye el periodista:

“Porque lo importante hoy no es proteger periodistas: es descalificar. Lo importante y rentable. Qué extravío. Qué pena”.

La columna de Ciro fue celebrada por el periodista Federico Arreola, quien en un texto publicado en SDPnoticias titulado “Desenmascara @CiroGomezL a un farsante de la ‘libertad de prensa’ que vive del erario”, escribe:

“‘Lo cómodo y rentable que es lloriquear desde la Condesa’. Y con escolta de la PGR. Es lo que hace el director de la oficina en México de Artículo 19, Darío Ramírez, el típico vividor de las libertades.”

Y más adelante, yendo quizá demasiado lejos y sobreinterpretando el ya débil argumento de Gómez Leyva (tal vez a su pesar), concluye:

“Estoy totalmente de acuerdo con Ciro, valiente defensor de periodista el que ha logrado que la PGR le preste guaruras que usa como choferes y asistentes domésticos”.

El día de hoy, Darío Ramírez ha publicado una respuesta al texto de Gómez Leyva titulada “Rigor, Ciro, rigor”. Ahí puede leerse:

“La opinión, la crítica, la mofa y burla son bienvenidas. Ahí nada que agregar. Si para el periodista es lo mismo criticar, escudriñar, preguntar, cuestionar que lloriquear, entonces tenemos dos diccionarios distintos. Pero eso no es lo importante. Lo importante es reconocer su derecho a una opinión (sobre mi persona) y, la obligación que tiene de rectificar sus opiniones basadas en información incorrecta”.

En su texto, Ramírez no sólo desmiente la falsa información de la que Gómez Leyva se vale para redactar su opinión, sino que presenta algunos argumentos en contra de la idea general de que atacar la forma particular de la iniciativa presidencial es no querer ver sus buenas intenciones. No pierde oportunidad de orientar a Gómez Leyva sobre el verdadero sitio del que debió valerse para conocer la actualidad de la información de Article 19, desliz que le costó más de una falsedad:

“Con un poco de rigor en la investigación para la columna, podrías haber acertado cuál es la página de Artículo 19. Todas las publicaciones de Artículo 19 Oficina para México y Centroamérica se encuentran albergadas en www.articulo19.org. Ese traspié tan simple llevó a aseveraciones falsas sobre la labor de la organización”.

Y continúa sobre el papel de la organización en el caso de Moisés Sánchez, que no sólo cubrió:

“Ciro, Artículo 19 asumió la representación legal de la familia de Moisés Sánchez. Yo, personalmente, recibí tres peritajes por parte de la PGR donde se confirmaba que el cuerpo encontrado era el de Moisés. Las fotografías todavía rondan en mi mente y ha sido uno de los momentos más complicados de mi carrera profesional”.

Y afirma:

“Respecto a las agresiones contra el periódico El Mañana, de Matamoros, Tamaulipas, Artículo 19 informó sobre la privación ilegal, las agresiones físicas y las amenazas en contra de su director editorial, Enrique Juárez Torres, hechos ocurridos la tarde del 4 de febrero. En la alerta emitida, se incluyó la entrevista al director general, Hildebrando Déandar Ayala, que denunció el hostigamiento de la delincuencia organizada a raíz de su cobertura sobre la violencia que se registra en la ciudad fronteriza”.

Sobre la falta de compromiso de la organización al no ponerse en peligro, rechazando con ello un compromiso verdadero con la comunidad periodística, Darío cuestiona:

Logro notar algo de exigencia sobre la supuesta no actuación de Artículo 19 en ciertos casos. Valdría hacer una pausa en el camino y preguntarte: ¿Por qué esa exigencia no se la diriges al que verdaderamente es responsable de la seguridad de los periodistas: los gobiernos? ¿Por qué no he escuchado o leído de tu parte un continuo y enérgico reclamo contra Peña ya que en su sexenio van 10 (diez) periodistas asesinados? ¿Dónde está esa punzante y sostenida crítica a Javier Duarte en cuyo sexenio 11 (once) periodistas han sido asesinados? De escándalo, ¿no crees?

Y continúa:

Hay organizaciones defensoras de derechos humanos que hacen un trabajo excepcional bajo condiciones de alto riesgo. Sería mejor reconocer y conocer estos trabajos y demandar a los gobiernos las garantías mínimas para defender derechos humanos en México incluyendo la libertad de expresión. Artículo 19 no es el responsable de la protección a periodistas en el país. Intentamos llenar un vacío estatal para brindar protección a colegas periodistas. Ni somos el gobierno ni pretendemos serlo.

Para responder a esa frase sobre “lo verdaderamente importante” con la que Ciro termina su columna, Darío concluye su respuesta así:

Lo verdaderamente importante, creo, es que vivimos en un país con 82 periodistas asesinados y 18 desaparecidos, todos en impunidad. Estoy seguro y hago votos para ello que dado tu interés mostrado en la protección de los periodistas, de ahora en adelante harás los señalamientos apropiados desde tus espacios en cada uno de los casos donde se documente una agresión.

En definitiva, el director de Article 19 en México logra rechazar aquello que había de falso en la acusaciones de Ciro Gómez Leyva en torno a su supuesta falta de compromiso.

Lo que no deja de resultar curioso es que Ciro Gómez Leyva sostenga de hecho la idea de que señalar los defectos (eso son, en el mejor de los casos) de la estrategia presidencial es síntoma de una actitud maniquea. Parece olvidar la regla formulada por John Stuart Mill según la cual un argumento en contra de las medidas de los gobernantes no puede resultar sino productivo, pues conduce a que la autoridad argumente en favor de su decisión, y entonces la fortalece ante la opinión pública, o bien, demuestra que realmente se trataba de acciones insostenibles.

Todo aquello, por supuesto, en el entendido de que la autoridad esté en la disposición de argumentar. Si la voluntad de explicarse falta en alguien, no es en aquellos que han señalado las debilidades de las medidas anticorrupción de Peña Nieto, sino en él mismo.

@plumasatomicas