Rio Jones, un poeta en Instagram

Conozcan a Rio Jones, el poeta de la bandana que tiene una idea diferente de cómo usar Instagram.

Para muchos, Instagram es una red llena de felinos y comida, sin embargo, habría que ser muy ingenuos como para no esperar que alguien adoptara la red para comenzar a crear piezas más… atractivas.

Esta es la historia de Rio, él vive en Filadelfia, dejó la escuela y un profesor de poesía lo convenció de volver. Entró a la Universidad y comenzó a desarrollar un gran gusto por la Historia de México y Latinoamérica y decidió escribir una tesina sobre poetas indígenas mexicanos. “Ése terminó siendo mi proyecto por los siguientes tres años. Viajé a México y viví en un ciudad rural, trabajé en una taquería, dormía en una hamaca y trabajé traduciendo y estudiando poesías indígenas“.

A lo que Rio se refiere como una “ciudad rural“ es en realidad Juchitán de Zaragoza en Oaxaca. Ahí tuvo contacto con varios poetas, algunos de ellos indígenas y este contacto resultaría en una evidente influencia en su poesía de la visión de naturaleza y su relación con la mente del hombre que tuvieron varias culturas prehispánicas.

Lo interesante de la poesía de Rio radica también en que ha logrado utilizar Instagram como un plataforma en donde algunos de sus poemas dialogan con otros medios como la imagen o la música, logrando algunas buenas obras que además, al ser muy amables, comienzan a gustarle a muchos.

Rio le pone varios filtros vintage a sus pieza, uno el de Instagram, el otro el de la máquina de escribir. Sus poemas hablan principalmente de lo inefable del sentimiento (ya sea de amor o soledad) que la ausencia o la presencia del otro imprimen en nosotros, haciendo símiles con poderosas pero sencillas imágenes de la naturaleza y lo cotidiano.

Rio ya va para los 4k followers en apenas unas semanas de haber abierto su cuenta. Aquí les dejamos algunas fotos y traducciones de sus obras.

He aquí un pensamiento egoísta: mi parte favorita de su cuerpo eran sus orejas. No porque fueran bonitas, que sí lo eran, sino porque cuando dejaba ir a mi alma, cuando dejaba que mis palabras la llevaran por el viento, ella me escuchaba.

 

Cómo llegamos aquí.

La alfombra de la sala era de un color anaranjado, nosotros dos en calcetines, ¿cómo llegamos aquí? Bailamos hasta que nos entendimos, como esta casa nos entiende a nosotros y a nuestros suaves movimientos, a nosotros y a nuestros salvajes movimientos, nuestro cocinar y nuestro llanto, nuestra risa y nuestra ausencia… a nosotros y a la música que hacemos.

Ojalá supiera qué decirle,  como la corriente sabe qué decirle a la hierba cuando pasa, casualmente, a su lado. El secreto es que la corriente solo se conoce a sí misma, confiada pero sin saber que la hierba se enamora cada que el agua curva su camino en la mañana sin pronunciar palabra y queda claro sin decirlo, que ninguno sin el otro sobrevive.

Poemas personalizados del Día de San Valentín.

Escritos a mano y firmados.

No hay mejor regalo que las palabras.

 

¨¨¨Vía HP La Foto destacada es de Isaac Saul.
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