Y mientras Javier Duarte se amarra la tripa para ver si así se compadecen de él y dejan de cargarle calor, otro miembro del “Nuevo PRI” que también busca justicia es el exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge, quien en un movimiento que no apela a su inocencia, pide ser liberado en Panamá y, así, evitar su inminente extradición a territorio mexicano.

Alegando que su detención fue ilegal, la defensa de Borgue (diría Fox) presentó una solicitud de habeas corpus que, basados en nuestros conocimientos básicos del latín y del Derecho, podemos decirles que no es otra cosa que el procedimiento jurídico por el cual buscan que el exgober se plante ante un juez para que, después de unos buenos alegatos, éste determine si el arresto del susodicho fue legal o a la mala.

Los exgobernadores Javier Duarte y Roberto Borge

Foto: Twitter

El encargado de anunciar la estratagema jurídica fue uno de los miembros del equipo de defensa del exmandatario quintanarroense, Carlos Carrillo, quien detalló que el habeas corpus se presentó desde el viernes pasado, sólo que hasta este miércoles se notificó al Ministerio del Exterior de Panamá.

Aunque lo más seguro es que ni lo pelen, el recurso interpuesto por la defensa del exgobernador hace que el periodo de dos meses para su extradición quede en pausa, esto hasta que la Corte panameña decida sobre la solicitud de habeas corpus.

El exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge

Foto: La Jornada / AFP

El argumento que se espera que Borge suelte al momento de estar frente a un juez panameño (en caso de que su solicitud sea aprobada) es que su detención fue ilegal, ya que ésta se realizó cuando no existía orden de aprehensión en su contra. Lo anterior sin argumentar que sea inocente de los cargos de peculado, desempeño irregular de la función pública y aprovechamiento ilícito de poder. Ante todo, buscar cualquier resquicio legal que pueda aprovechar para librarse del tambo.