La primera década del siglo veintiuno nos dejó una oleada de bandas “independientes” -que lejos de mantenerse como una forma de hacer y producir música se convirtió en un género específico con un sonido inconfundible- de muchísima calidad, que dejaron su huella en las generaciones que pudieron disfrutar de sus creaciones en aquellos ya distantes años.

The Strokes, The Libertines, Arctic Monkeys, Bloc Party, Franz Ferdinand, Editors, She Wants Revenge, The Bravery, Elefant y un largo etcétera son parte de una camada de bandas de rock que no solamente definieron mucho de lo que escuchamos en la pasada década, si no que tuvieron un notable impacto cultural: desde en la manera de vestirse hasta la manera en la que se compone y se concibe la música en la actualidad.

Y entre esa oleada de bandas -de las cuales son pocas las que aún se mantienen vigentes- hay una joya británica, que por razones que aún sigo sin entender, es desconocida para mucha gente a pesar de sus notables logros y de sus increíbles canciones que encierran a la perfección el espíritu de la independencia. Cuando hablo de esto me refiero a The Cribs.

La banda de los hermanos Jarman (de los cuales Gary -bajo/vocales- y Ryan -guitarra/vocales- son gemelos) surgió en el 2002 en West Yorkshire, Inglaterrra y rápidamente se hizo de una base sólida de fanáticos por su sonido crudo, sincero y por su disposición de tocar en cualquier venue a cambio de unas cuantas cervezas.

Ahora las condiciones de The Cribs cambiaron radicalmente: ya cuentan con 6 discos de estudio -siendo el más reciente For All My Sisters, que fue estrenado el pasado 23 de marzo-, han tenido sencillos liderando las listas de popularidad en Reino Unido por mucho tiempo, Johnny Marr -ex guitarrista de The Smiths- formó parte de su banda- y prácticamente han sido headliners de todos los festivales importantes en el mundo. Pero aún así mantienen la esencia de sus inicios y la humildad que siempre los ha caracterizado.

El próximo domingo 12 de abril se estarán presentando en el festival de Coachella por segunda vez en su exitosa carrera y tuvimos la oportunidad de entrevistar a Gary Jarman al respecto:

Sopitas.com: ¿Qué nos pueden contar del nuevo álbum For All My Sisters? ¿Cómo fue el proceso creativo?

Gary Jarman: Componer el disco fue muy divertido y muy diferente a todas las veces pasadas ya que ahora los tres vivimos en lugares distintos: yo estoy residiendo en Portland, Ryan está en Nueva York y Ross -el baterista- continua en Inglaterra y eso provoca que las pocas veces que nos juntamos para hacer música sean reuniones repletas de ideas distintas que vienen del contexto en el que está cada uno. Todo fue muy rápido y muy intenso y creo que se nota en el producto final, la esencia de que esto está hecho por tres hermanos que aman la música. Y el hecho de que Ric Ocasek lo haya producido fue genial, nos pareció la persona ideal para hacerlo.

Sopitas.com: ¿Cómo se sienten al respecto de tocar en Coachella? Además estarán muy cerca de México ¿tienen planes para venir?

Gary Jarman: Creo que será genial porque hace mucho tiempo que no vamos para allá. En 2010 estábamos invitados pero tuvimos un problema con nuestro vuelo que salía de Islandia y eso de verdad nos jodió mucho, perder la oportunidad de tocar ahí por algo que no estaba en nuestras manos es terrible. Y aunque preferimos tocar en lugares pequeños y cerrados, shows más íntimos en donde el contacto con el público sea real, a veces los festivales pueden ser divertidos. Así que ya veremos, de alguna manera estamos en deuda con los fanáticos de Coachella.

Con respecto a México nos encantaría regresar, después del 2008 nos quedamos con muchas ganas de volver. La gente ahí es fantástica y el público es maravilloso y aunque no tenemos nada planeado con la disquera, empujaremos con fuerza para volver pronto.

Y ¿sabes?, eso es algo que nos vuela la cabeza siempre, que haya gente interesada en lo que hacemos en lugares que no imaginamos y en lo que respecta a nosotros siempre trataremos de hacer hasta lo imposible para retribuirlo. No nos importaría poner dinero de nuestra propia bolsa para ir a tocar con ustedes, pero ya sabes como es esto de las disqueras a veces, no siempre depende totalmente de nosotros.

Sopitas.com: ¿Cuál ha sido el momento más significativo en la carrera de The Cribs?

Gary Jarman: Si tuviera que escoger uno definitivamente sería el Festival de Reading en 2008. Tuvimos la oportunidad de ser los headliners y la respuesta del público fue increíble, hubo una energía única que no habíamos sentido nunca, una verdadera conexión. Fue tanta la euforia de esta presentación que nos extendimos un poco más de tiempo y los organizadores terminaron cortándonos la electricidad, pero el público -que eran aproximadamente 10,000 personas- siguieron cantando las canciones completas. Fue totalmente irreal.

Sopitas.com: En términos de sonido, ¿Hay algo que la banda quiera explorar o alguna persona con la que quieran colaborar?

Gary Jarman: Creo que no, estamos muy felices del lugar en el que estamos actualmente, no creo que ahora mismo necesitemos a alguien más en la banda. Es muy divertido colaborar y la experiencia que tuvimos con Marr en el 2009 fue genial, pero la verdad es que mis hermanos y yo lo estamos llevando muy bien y así queremos mantenerlo, sin tantas pretensiones, queremos que todo fluya de una manera natural.

Sopitas.com: Para finalizar ¿Qué opina la banda de la industria musical contemporánea?

Gary Jarman: Desde que nosotros iniciamos como The Cribs (más o menos en 2002) la industria ha cambiado muchísimo y creo que nosotros hicimos nuestra carrera en medio de esa transición. El valor del disco en su formato físico se perdió totalmente y me duele porque fue algo con lo que yo crecí: ahorrar mi dinero con trabajo para comprar un disco y escucharlo en su totalidad era mágico. Ahora la gente se mueve más rápido de propuesta musical a propuesta musical y siento que no ponen la atención necesaria.

Y en ese sentido creo que somos muy suertudos ya que construimos una base de fans a la antigua, a través de muchos conciertos y de estar en contacto directo con ellos. Y es por ellos y por su amor a la banda que nosotros seguimos haciendo música.

Ahora sólo nos queda esperar que los hermanos Jarman anuncien su esperado regreso al país, ya que una dosis en vivo de The Cribs es algo que se debe de experimentar por lo menos una vez en la vida.