Rusia acusó a Estados Unidos de querer “usurpar” el poder en Venezuela y advirtió en contra de una posible intervención militar. En resumen, los creadores de “Qué bonito está este pedazo de Ucrania” le reclamaron a los directores de “Seguro Irak tiene armas nucleares” en lo que parece ser una nueva película de las relaciones internacionales que enfrentará a las dos gigantes “productoras”. 

—Fieles a su costumbre, la “filmación” se hará en un territorio bastante alejado de los suyos—

Después de los desastres taquilleros en “Querida, yo defiendo Siria” y “¿Con quién se queda Yemen?” que ambos países realizaron en conjunto, Rusia ha acusado a Washington de orquestar las protestas callejeras y de intentar sabotear la presidencia de Nicolás Maduro.

“Consideramos que el intento de usurpar la autoridad soberana en Venezuela contradice y viola la base y principios de la ley internacional”, decía Dmitry Peskov, un portavoz del Kremlin.

De acuerdo a Reutersla posibilidad de un cambio de régimen en el país sudamericano sería “un dolor de cabeza” para Rusia pues le han invertido una buena lana a la economía de Caracas y se han convertido en uno de sus principales prestamistas. Eso, sumado a su apoyo para la industria militar y de petróleo.

El Ministro de Exteriores de Rusia decía que una intervención militar extranjera —no se mordió la lengua, no se preocupen— podría tener “consecuencias catastróficas” en la situación venezolana. Esto tras unas declaraciones de Donald Trump  en las que aseguraba que “todas las opciones están sobre la mesa” cuando se trata de que Maduro entregue el poder al consen de Washington, Juan Guaidó.