Este jueves, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció la aplicación de sanciones en contra de 17 funcionarios de Arabia Saudí por estar involucrados con la muerte del periodista Jamal Khashoggi, ocurrida el pasado 2 de octubre en el consulado en Estambul.

Este anuncio llega después de que la capital saudí anunciara la imputación de 11 personas por este delito. De acuerdo con el diario El País, cinco de estos están enfrentando hasta pena de muerte.

En ese sentido, el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, afirmó que los “individuos que atacaron y asesinaron brutalmente a un periodista” tienen que afrontar las consecuencias. Por todo lo anterior, Estados Unidos está trabajando para “verificar todos los hechos y hará pagar a aquellos que se hallen responsables”.


Entre los sancionados se encuentra Saud al Qahtani, alto funcionario del régimen de Riad; así como el cónsul general en Estambul, Mohamed Alotaibi. Las otras personas también son funcionarios del gobierno de Arabia Saudí.

Estados Unidos considera que son parte de la planificación y ejecución de la operación en contra del periodista.

Las sanciones consideran la congelación de activos que pudieran tener en el país norteamericano, así como la prohibición para los ciudadanos estadounidenses para realizar cualquier tipo de transacciones con ellos.

Es importante mencionar que ninguno de los gobiernos -Arabia Saudí y Estados Unidos- que están investigando el caso, han imputado ninguna responsabilidad a Mohamed bin Salmán, quien es el príncipe heredero del Reino del Desierto. Eso a pesar de que Turquía ya lo considera como indirectamente responsable de la muerte de Khashoggi.