Así fue como la élite mexicana ayudó a NXIVM a reclutar mujeres en México

En marzo de 2018 se dio a conocer la detención de Keth Raniere, el líder de una secta conocida como NXIVM (Nexium) la cual era mostrada al mundo como un grupo de autoayuda y empoderamiento dirigido a mujeres con alto poder adquisitivo.

Sin embargo, se trataba de una red de esclavas sexuales, que eran marcadas y obligadas a tener relaciones sexuales con Raniere, quien las amenazaba con divulgar información personal o material gráfico íntimo si se atrevían a dejarlo.

Foto: BBC

El caso causó gran conmoción en varia partes del mundo, sobre todo en México, ya que nuestro país tuvo un gran papel en el tema al haber reclutado a varias mujeres y empresarias de la élite mexicana, un escándalo en el que además se vieron involucrados hijos de expresidentes como Emiliano Salinas, hijo de Carlos Salinas de Gortari, bajo una firma en la que pasaron al menos 8 mil personas de 2002 a 2018.

Emiliano Salinas

Emiliano Salinas. Foto: Victor Chavez/WireImage/Getty Images

Acá les contamos un poco más de cómo esta secta logró llegar a nuestro país:

Así llegó NXIVM a México 

Como bien sabrán, NXIVM era una “comunidad guiada por principios humanitarios que buscaba empoderar a las personas” con una base de buenos principios y liderazgo. Sin embargo, los cursos de coaching no estaban dirigidos a cualquier sector de la población, en realidad eran miembros de las élites quienes podían costear estos cursos, que comenzaban con un costo de miles de dólares e iban aumentando gradualmente.

Uno de esos cursos se llevó a cabo en México por febrero de 2018, aunque bajo el nombre de Executive Success Program (ESP) una firma de Emiliano Salinas fundada en 2002. Se trataba de taller de tres niveles que tenía 5 días de duración cada uno, y en donde se hablaba de “liderazgo”, “desarrollo humano” y “crecimiento personal”, en estados como la Ciudad de México, Nuevo León, Jalisco y Guanajuato.

Foto: Amy Luke/Getty Images

Una de las primeras sesiones se realizó en una casa marcada con el número 20 de Lomas de Chapultepec, en la calle Cordillera de los Andes. Ahí, una mujer colombiana llamada Ana María se dirigía a un grupo de mujeres y les decía que pensaran en algo que siempre hubieran querido lograr y que hasta el momento no habían podido hacer.

Para convencerlas aún más, Ana contaba su historia personal: una mujer colombiana que se sentía “fea y gorda”, que no era feliz y que después de llegar a la CDMX y entrar a ESP, bajó de peso, hizo ejercicio, abrió su propia empresa y comenzó a tener todo lo que siempre deseo obtener en la vida. Si eso no era suficiente, les decía que el dinero invertido sería poco a comparación de lo que recibirían cuando estuvieran plenas y felices.

imagen ilustrativa.

Lo grave del asunto (si es que podía ser más grave) es que quien estaba detrás de este grupo en la capital mexicana era Emiliano Salinas, hijo de Carlos Salinas de Gortari, esposo de Ludwika Paleta, una conocida actriz que tenía fácil contacto con personas de la élite mexicana, al igual que él. Actualmente él esta bajo investigación de las autoridades estadounidenses por ser complice de la secta NXIVM, de la que se retiró en 2018, afirmando que hasta ese entonces se enteró de lo que Raniere en realidad hacía.

Emiliano Salinas y Ludwika Paleta Foto: Carlos Tischler/Getty Images

Las mexicanas y el terror del NXIVM

“Los clientes en su mayoría son personas emprendedoras que buscan superar limitaciones profesionales. En términos demográficos, son personas de clase media- alta y alta de entre 35 y 45 años de edad, en una proporción de género actualidad se compone de 40% de mujeres y 60% “ dijo una mujer que estuvo cerca de la secta acá en la CDMX, en donde afirma, llegan las personas por medio de recomendación de amigos y conocidos y dando un pago inicial de 1500 dólares (casi 30 mil pesos).

Uno de los casos más sonados de la relación de NXIVM con nuestro país fue el de tres hermanas originarias de Monterrey, que a base de engaños fueron llevadas a Nueva York para unirse a NXIVM. Ahí, Raniere las convirtió en sus esclavas sexuales, las marcó con las iniciales KR (que se hacía con un cauterizador en la zona de la pelvis) e incluso tuvo un hijo con una de ellas.

Foto:Captura de pantalla (Noticieros Televisa)

El terror lo vivió una de ellas, Daniela, quien fue encerrada durante dos años cuando Raniere se enteró de que ella estaba enamorándose de otro hombre. La mujer sólo recibió comida fría, un par de hojas con plumas para que escribiera y no se aburriera mientras usaba la misma ropa, durante meses, eso hasta que en 2012, después de días de sufrimiento, fue dejada en la frontera sin documentos y con 120 dólares en la bolsa.

La élite mexicana y el NXIVM

Aunque Emilio Salinas es el hombre mexicano que más ha dado de qué hablar respecto a este caso, otros nombres de la élite del país también salieron a la luz con el arresto de Keth Raniere.

Por ejemplo su hermana, Cecilia Salinas, llevó la metodología de NXIVM a Monterrey a través de una escuela llamada Rainbow Cultural Garden, la cual era operada por las hermanas Loreta y Carola Garza, quienes incluso llegaron a esconder a Raniere en su casa en el estado de Nuevo León.

Cecilia Salinas Foto: Victor Chavez/WireImage/Getty Images

Otros de los nombres que también hicieron ruido fue el de Ana Cristina Fox, hija del exmandatario Vicente Fox, quien desde un principió negó ser parte de la secta y aclaró que sólo acudió a una conferencia de ESP por allá de 2003 y desde ahí no volvió a saber nada de este curso de coaching. “En los 16 años que han pasado desde que tomé ese curso jamás volví a tener contacto con Executive Success Programs”, aseguró la joven a través de un comunicado.

Mientras tanto en Estados Unidos continúan los juicios contra Keth Raniere por los delitos de tráfico de personas, posesión de pornografía infantil, explotación sexual, entre otros más que logró con la secta NXIVM, un negocio millonario que se logró lucrando con la esperanza de las mujeres de poder cumplir las metas que más anhelaban en la vida.

Con información de: Infobae, BBC, Milenio