“¡Qué bien, entonces no subirán los alimentos!”, podrán pensar los optimistas. No tan rápido: aparentemente, esto no aplica a los distribuidores… y ya con eso tenemos para romper ilusiones.

Aunque algunos seguidores de la “Doctrina Legarreta” sigan diciendo que el aumento de las gasolinas no les afecta, porque “al fin que ellos ni carro tienen”, no se han puesto a pensar que el combustible sirve para que varios de los insumos que adquieren a diario lleguen hasta la tiendita de la esquina (o el súper, donde sea que hagan sus compras).

En fin, para aligerar un poco el trancazo (sí, claro), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, informó que el combustible para uso de los sectores agropecuario y pesquero (menor a 92 octanos y el diésel) gozará el 100% del estímulo fiscal que hasta ahora tiene… al menos eso en los primeros meses de 2017.

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Descartando que hayan aplicado una broma con motivo del “Día de los Inocentes”, ayer se publicó en el Diario Oficial de la Federación que dicho estímulo fiscal tiene como antecedente lo que ya se había dado a conocer desde el pasado 30 de diciembre de 2015. De esta forma, a partir del primer momento de 2017 (cuando a la mayoría nos caiga el “gasolinazo”), los sectores miembros de los sectores beneficiados pagarán a 12.30 el litro de gasolina menor a 92 octanos, mientras que a 12.90 el litrote de diésel.

Ya que con el diésel jalan algunas de las maquinarias de cuatro tiempos (tractores, cosechadoras), así como camiones de carga pesada y bombas, los de Hacienda señalan que este estímulo fiscal es con especial dedicatoria para las personas que se dediquen a actividades agropecuarias y pesqueras…Claro, sólo aquellas que previamente se encuentren inscritas en el padrón de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

Seguramente no aplica para los que cosechan de su “yerba especial”.