El segundo debate entre los candidatos republicano y demócrata a la presidencia de Estados Unidos ha llegado. Donald Trump y Hillary Clinton están en la mira de todos y esta vez, desde la Universidad de Washington en St. Louis, Missouri, ambos intercambiarán puntos de vista, trapos sucios y, tal vez, más de una cachetada con guante blanco.

Todo empezó sin la tradicional (y a veces hipócrita) cordialidad, porque cuando entraron a escena no se saludaron de mano, algo que a todos los medios sospechosistas gringos les causó escozor.

 

Trump venía con la imagen pública bastante vapuleada por un audio filtrado –de hace una década– en el que se le escucha hacer comentarios misóginos y con tintes de acoso sexual.

Chequen la carita de Hillary Clinton al oír a Trump decir que nadie respeta más a las mujeres que él al inicio del debate.

 

Primero lo primero: el chisme del video misógino

Lo primero que les preguntaron es si se consideraban un buen ejemplo para la juventud en Estados Unidos, cosa que Doña Hillary aprovechó para sacar a relucir el tema del polémico audio.

Antes que cualquier cosa, Trump decidió hablar de cómo hará grande a los Estados Unidos de nuevo y, de alguna manera, logró meter el tema de ISIS (Daesh) en la conversación.

 

Luego, Trump reviró diciendo que ya se había disculpado, que nomás era una plática de vestidor –común entre hombres– y volvió a sacar de la manga el as sobre Bill Clinton: “lo mío fueron palabras, lo del Presidente Clinton fueron hechos. Yo tengo un profundo respeto por la familia”. También aseguró que Bill y Hillary Clinton atacaron a muchas mujeres, cuatro de las cuales se encontraban ahí presentes entre el público del debate.

*A Bill Clinton no le gusta esto*

 

Hillary Clinton, con una mueca entre la diversión y la burla en la cara, contestó que Trump no se había disculpado por nada. Como dijera Michelle Obama, “cuando ellos apuntan abajo, uno se pone arriba” y no quiso hablar ni de las amantes, ni de las mujeres acosadas por su marido.

 

“¿Y los correos electrónicos, amá?”

Peeeero, si se trataba de pedir disculpas, Trump señaló que Hillary Clinton tendría que pedirlas por los miles de correos electrónicos que envió –con información clasificada– a través de un servidor privado.

“Eso fue un error. Si lo fuera a hacer de nuevo, lo haría diferente. Yo lo siento mucho”, repitió Hillary Clinton, igual que dijo en el primer debate. “Pero nunca hubo un hacker, eso no se ha probado, el material clasificado nunca terminó en las manos equivocadas. Cuando fui Secretaria de Estado tuve acceso a mucha información sensible y jamás salió de ese servidor”.

Ajá, ajá… ¿y cómo terminaron en manos de Julian Assange y WikiLeaks? Aquí hay algo que no cuadra.

 

“¿Entonces por qué borró 33 mil correos electrónicos?”, lanzó Trump. Por supuesto, Clinton jugó a ser una dama otra vez y mantuvo un discurso repetitivo sobre cuánto lo lamentaba y cómo había sido un error.

Trump, por primera vez en la noche, apuntó que en este debate eran 3 contra 1, considerando que los moderadores parecían alineados con Hillary Clinton.

 

Trump también quiso dejar bien claro que este tema de los correos electrónicos debería darle más comezón a Hillary y le advirtió que, si se convierte en presidente, pondrá a un fiscal especial para que investigue su caso con mucha, mucha atención.

Hasta hubo un momento en el que Clinton pidió al respetable que se pusiera a checar, en tiempo real, los datos aventados por Donald Trump sobre su gestión. Ella dijo que había una razón por la que alguien con el caracter de Donald Trump no está a cargo de la ley en Estados Unidos. “Porque estarías en la cárcel”, le remató él. ¡PUM!

 

 

 

¿Qué es lo que quiere el Seguro Social?

Sobre sus propuestas para el sistema de salud, Clinton defendió la cobertura que hoy goza una parte importante de la población gracias al ObamaCare.

Trump aseguró que ObamaCare es un desastre, debido a los números tan altos de afiliados que hay. Él está convencido de que hay que rechazarlo y reemplazarlo con algo mucho menos caro, aunque promete pedir al Congreso más dinero para la salud pública y lograr el mejor sistema de seguridad social que los Estados Unidos puedan tener, uno que promueva la competencia entre las aseguradoras.

 

Mrs. Hillary afirmó que hoy hay 20 millones de personas que dependen del acceso a los servicios de salud que les da ObamaCare y que si se elimina todo eso y se deja en manos de las aseguradoras, volvería a haber diferencias importantes entre los ricos y pobres para atender sus enfermedades.

 

Tenemos que hablar del Medio Oriente (y el terrorismo radical)

“Para resolver el tema de terrorismo radical islámico hay que llamarlo por su nombre, y ella y el presidente Obama son incapaces de llamarlo por su nombre. No quieren”, puntualizó Trump sobre su postura ante el combate al terrorismo.

“Es fácil dejarse llevar por el mensaje demagogo de Trump. Las palabras de Donald son un regalo para la yihad, nosotros no estamos en guerra contra el Islam, no estamos en contra de la población musulmana”, contestó Clinton.

“A diferencia de ella, que votó por la guerra, yo no habría mandado a nuestra gente a la guerra”, decía Trump antes de volver a quejarse de que lo interrumpieran. “Yo creo en la construcción de zonas seguras. Yo no quiero que, con todos lo problemas que tiene este país, lleguen millones de personas de Siria, por ejemplo, cuando no sabemos nada de ellos ni de lo que piensan de nuestro país”.

 

“Yo jamás dejaría que llegara a este país alguien que fuera una amenaza. Pero hay mujeres y niños –como el caso del pequeñito de Alepo en una ambulancia– y debemos pensar en ellos. No vamos a llegar a los niveles de otros países para acoger refugiados pero tampoco podemos decir, como Donald, que les vamos a cerrar la puerta a todos cuando Estados Unidos se ha construido con la diversidad cultural y religiosa”, explicó Hillary Clinton.

“Yo sí los voy a obligar a que se vayan a su país. Son asesinos, son gente muy mala”, insistió Trump. “La patrulla fronteriza nunca había apoyado a un candidato presidencial y he recibido llamadas de gente que trabaja en la frontera y que saben que yo los entiendo. Ella está a favor de la amnistía para todos, pero yo no”.

 

Entonces, ¿Trump paga o no paga impuestos?

“Tienes muchos amigos que aprovechan nuestras leyes fiscales igual que yo. Pero nunca quisiste cambiarlas porque te conviene”, empezó a decir Trump y luego se aventó una super promesa: “Vamos a bajar la tasa de impuestos al 15%, bajará mucho para la clase media. Ella va a subir sus impuestos y yo se los voy a bajar, porque no hay crecimiento. Tenemos los impuestos más altos del mundo y yo los voy a bajar”.

 

“Él vive en una realidad paralela. Me da risa que alguien que pasó 20 años evadiendo impuestos diga que los va a bajar. Él sólo está pensando en Donald Trump y en la gente como Donald Trump. Sabemos que la gente que gana más de 1 millón de dólares al año no debería tener descuentos fiscales, es más, a quienes ganen más de 5 millones de dólares les voy a poner un recargo adicional. La gente como Trump aporta cero dólares al ejército. Yo no se lo voy a permitir a los empresarios”, apuntó Clinton.

“Con ella es puro hablar y cero acción”, Donald Trump, 2016

 

 

Lo interesante en este punto llegó cuando le preguntaron a Donald Trump sobre las triquiñuelas fiscales que ha utilizado, como reportar pérdidas por 900 millones de dólares, cosa que no negó y hasta presumió con cierto orgullo. Aunque también dijo que paga muchísimo dinero de impuestos. #AyAjá.

 

¿Quién le va a poner un ‘estate-quieto’ a Rusia en Siria?

Al hablar de la crisis humanitaria que hay en Rusia, volvieron a apuntarse los dedos mutuamente, aunque los moderadores tuvieron que insistirle a Trump para que explicara su estrategia, que al final ni dejó clara.

CLINTON: “Hay que implantar una zona de restricción aérea en Siria para evitar que Rusia siga haciendo lo que hace, si no, no habrá otra forma de sentarlos a la mesa y negociar. Rusia ha decidido jugarse el todo por el todo en Siria y ¿saben qué más quiere Rusia? Ya eligieron a la persona que quiere como presidente de Estados Unidos y no me quieren a mí. Yo instalaría un tribunal de guerra para Rusia”.

TRUMP: “Ella habla de ser muy dura contra Rusia y habla a favor de los rebeldes, y ni siquiera sabe quiénes son los rebeldes. Todo es un desastre. Ella quiere pelear contra los rebeldes. A mí no me cae bien [Bashar al] Asad, pero él está acabando con ISIS, Rusia está acabando con ISIS. Hay que preocuparnos por el Estado Islámico antes que por Rusia”.

CLINTON: “Yo no usaría tropas de a pie. No creo que sea una buena estrategia poner a nuestras tropas en zonas dominadas por terroristas. Yo espero que cuando llegue a la presidencia podamos sacar al Estado Islámico de Siria y de Iraq. Tenemos que ir directo contra las cabezas de Al Qaeda, las fuerzas kurdas son un buen aliado para combatir al Estado Islámico”.

Y oooootra vez, Trump se quejó de que a Clinton no le cortaban las respuestas aunque se pasara más de un minuto.

 

“¿Será usted es un presidente que represente a todos en Estados Unidos?”

“Yo voy a ser un presidente para tooooda la gente”, contestó Trump a la pregunta de un señor. “Hay un gran problema en nuestros centros urbanos. Hay 46% de pobreza, la educación es un desastre. Los latinos son iguales [que Hillary], hablan y hablan y nunca hacen nada. Vean lo que hizo cuando fue senadora, no hizo nada”.

“Yo he dedicado mi vida al servicio de los niños y las familias. Llevo 30 años como servidora pública y desde el principio he estado combatiendo la discriminación contra los negros, los discapacitados y he trabajado cerca de los latinos. Voy a trabajar con cada estadounidense, quiero ser la presidenta para todos los estadounidenses”.

 

Sobre llamar “deplorables” a una parte de los que apoyaban a Trump, Hillary Clinton afirmó que se arrepintió en cuanto lo dijo: “Mi problema no es contra la gente que lo apoya, es contra él, porque su campaña incita a la violencia. Jamás se ha disculpado con nadie por lo que ha dicho sobre las mujeres, los negros, los latinos, los inmigrantes, los discapacitados”.

 

“Tenemos una nación muy dividida. Hay un incremento de asesinatos, el mayor en 45 años. Y ella tiene mucho odio en el corazón, al llamarlos ‘deplorables’ hizo algo muy grave”.

 

Fuego amigo para el cierre del debate

El último cuestionamiento venía con jiribilla y hasta le arrancó una carcajada a los presentes, porque más que pregunta parecía una especie de reto: “Sin importar la retórica actual, ¿podría alguno de ustedes mencionar algo positivo que le respete al otro?”.

Clinton jugó la carta de la familia, como ya había hecho en varios momentos del debate: “Respeto a sus hijos. Son personas increíblemente capaces, que aman mucho a su padre. Del resto de cosas que dice o hace, no voy a hablar, pero por su familia sí lo respeto porque sus hijos lo quieren. Eso es admirable y dice mucho de él”.

Trump prefirió, como el tiburonazo de los negocios que es, echarle flores a la tenacidad de Doña Hillary y que, aunque sus opiniones son equivocadas –según él–, ella es toda una luchona… ay, ay, ay.

“Ella es una peleadora y pelea duro. No se rinde, y eso lo respeto mucho. No estoy de acuerdo con muchas de sus posturas, porque están mal, pero no se rinde y eso es algo bueno que admirarle”.

 

 

Algo como un ganador claro no hubo en este debate. Ambos se soltaron varias directas e indirectas y Trump empezó con una postura más sólida que se le fue escurriendo poco a poco hasta que ya nada más se dedicaba a atacar. Clinton, del otro lado, se vio menos jacarandosa que en el primer debate y, aunque sus respuestas eran para la audiencia y no para su rival, quedó a deber en su labor de tirarle argumentos más contundentes a Donald.

Ya sólo queda esperar por el tercer y último debate entre estos dos candidatos a la presidencia gringa. Este último encuentro ocurrirá el 19 de octubre en la Universidad de Nevada, en Las Vegas, sólo días antes de que se realice la jornada electoral el 8 de noviembre de 2016.

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